jueves, 6 de julio de 2017

Tres hermanos

Primero, un pequeño extracto de la letra de esta canciòn:

Ojo que no mira más allá no ayuda al pie...
Ojo que no mira más acá tampoco fue...
Ojo puesto en todo ya ni sabe lo que ve.
Óyeme esto y dime lo que piensas tú.

Silvio Rodríguez: Fábula de los tres hermanos

Se podría decir que hoy por primera vez escuché esta canción. 

Empieza así:

De tres hermanos el más grande se fue
Por la vereda a descubrir y a fundar
Y para nunca equivocarse o errar
Iba despierto y bien atento a cuanto iba a pisar

De tanto en esta posición caminar
Ya nunca el cuello se le enderezó
Y anduvo esclavo ya de la precaución
Y se hizo viejo, queriendo ir lejos, con su corta visión

Ojo que no mira más allá no ayuda al pie.

Bien, coincidí, harto ya de la gente que no va a ninguna parte de tan precavido, atento al detalle y desconfiado.

Pero Silvio, sigue:

De tres hermanos el de en medio se fue
Por la vereda a descubrir y a fundar
Y para nunca equivocarse o errar
Iba despierto y bien atento al horizonte igual

Pero este chico listo no podía ver
La piedra, el hoyo que vencía a su pie
Y revolcado siempre se la pasó
Y se hizo viejo, queriendo ir lejos, a donde no llegó

Ojo que no mira más acá tampoco fue

Aquí medio que me pegó, me pegó feo. Soy de los que miran mucho el horizonte, cuidando el rumbo por sobre los detalles y accidentes del proceso. Claro, por ser así he sufrido machucones, revolcadas y diversas lesiones, como fracturas de tobillo, por ejemplo. Literalmente. Algo falla con este enfoque, debo reconocer.

Y Silvio, siguió:

De tres hermanos el pequeño partió
Por la vereda a descubrir y a fundar
Y para nunca equivocarse o errar
Una pupila llevaba arriba y la otra en el andar

Y caminó, vereda adentro, el que más
Ojo en camino y ojo en lo por venir
Y cuando vino el tiempo de resumir
Ya su mirada estaba extraviada entre el estar y el ir

Ojo puesto en todo ya ni sabe lo que ve

Bueno, al principio me desconcertó. ¿Pero qué coño? ¿Hablamos del socialismo y el capitalismo? ¿O de cualquier viaje, cualquier proyecto? ¿De la vida?, en fin.

Seguramente de todo, de nada, un poco de esto y de aquello.

Entonces, ¿que me dice? No es nada asertivo, es, creo, mayéutica, pregunta.

Tal vez no venga a cuento, pero recuerdo ahora una discusión que oí al pasar en Centro Habana entre un joven trigueño y una señora flaquita y muy mayor que se quejaba del problema del agua, eterno disgusto habanero. En realidad, supuse la discusión porque sólo escuché a la viejita cuando le respondía al joven "Voy a creer en la revolución cuando tenga agua". El muchacho quedó sin respuesta. Esos "detalles" pueden derribar construcciones enormes: La corruptela, la bolsa negra (mercado negro en donde los empleados deshonestos venden lo que roban en sus empresas estatales: alimentos, "petróleo", pintura, etc.), la falta de agua, viviendas inadecuadas, ciertas "lagunas" en la logística de medicamentos, los problemas de transporte. No hay que descuidar nada.

Volviendo al tema, creo que la respuesta se la debe dar cada uno. Para mí, lo importante es mantener el foco en el rumbo, en el horizonte (el socialismo, en mi caso), pero sin dejar de atender a la visión periférica, a lo que está "debajo", "al costado", está "sesgado" o es muy "pequeño". Esos pequeños detalles (a veces convertidas en tragedias individuales) que pueden hacer naufragar un viaje, un proyecto, un sistema que en los papeles puede parecer perfecto.


Para escuchar:
Fábula de los tres hermanos, canción de Silvio Rodríguez, por su autor.
https://www.youtube.com/watch?v=7_G5SICGq24



Esteban Cámara
Santa Fe, 06/07/2017

sábado, 1 de julio de 2017

Sobre el populismo

Desde el poder (y sus monigotes de cierta pseudo izquierda) se suele denostar a los movimientos de liberación latinoamericanos con el mote de populismo. Yo, particularmente, le he pedido a varios de ellos una definición sobre el tema y he obtenido solamente silencio, balbuceos y vaguedades vinculadas a la demagogia.

La demagogia consiste en el empleo de la adulación, desinformaciòn y falsas promesas hechas con el sólo objeto de dominar al pueblo en forma tiránica. Ya veremos si esto tiene alguna relación con el populismo.

El populismo en Hannah Arendt y otros politólogos europeos.

Al finalizar la segunda guerra mundial con la desaparición de la amenaza racista, genocida y hegemonista del fascismo, quedaba en pie todavìa, al menos para la visión no menos hegemónica capitalista euro-estadounidense, la amenaza del socialismo soviètico. Es ahì donde aparece Arendt (antigua discípula de Heidegger) para intentar denostar al socialismo, englobándolo en un concepto común con el fascismo. Nace así la definición del Populismo tal cual es manejada actualmente por la hegemonìa burguesa europea y sus afiliados de todo el mundo.

En esta concepción, el populismo nace de  la construcción de un enemigo del pueblo que, en el caso de los nazis vendrían a ser los judíos y los socialistas, mientras que en el caso soviético serían los capitalistas, la nobleza y los explotadores en general. Merece mención el hecho de que uno de los enemigos era inventado (el judío como la amenaza de europa... jajajajajj), mientras que el otro es muy real. Pero eso, obviamente, fue conscientemente pasado por alto por los capitalistas euro-yanquis y sus tribunas de doctrina comunicacional. En nuestros días esta definición perturba el desempeño de cualquier fuerza política que se proponga cambiar el status quo.

En este magisterio intelectual, tampoco importa la situación particular de los países post coloniales, como los países sudamericanos. Allí sí, como en el caso ruso, hay verdaderos enemigos del pueblo y de las naciones: el colonialismo y sus aliados oligárquicos internos. Ese enemigo postergó una y otra vez la independencia económica, la libertad individual y nacional y expolió los recursos de esos pueblos. En los países post coloniales, la consigna es brutal: Patria o Muerte, Liberación o Dependencia. A esto es casi imposible que lo entienda el europeo promedio, que ve en el componente nacional de estas reivindicaciones, un toque fascista. Hay que entender a Mariátegui, que ya había explicado el carácter revolucionario del nacionalismo en las sociedades post coloniales.

El populismo segùn Laclau


En las décadas finales del siglo XX aparecen Laclau y otros sociólogos y politicólogos con una definición bastante más comprensiva de lo que es el populismo. En este universo cultural, el populismo pasa a ser entendido como un articulador de todos los antagonismos, lo que es el espacio fundante de la política. DIce Laclau que si no hubiera antagonismo, habría solamente administración, no habría política. Esto es imposible.

Para Laclau, el populismo es claramente una estrategia de relación entre el significante "Político" y el significante "Pueblo".

Ahora bien, habida cuenta de que toda política necesita de una relación con el pueblo (al menos, en democracia) ¿que es lo diferente de "Populismo"?: Los grupos políticos que buscan diferenciarse, por izquierda o por derecha, del populismo se consideran a sí mismos como "Científicos" o "Racionales".

Yo hace cerca de una década encontré que la esencia política del populismo se podría definir claramente en la articulación de la relación que tienen los dos tipos antagonistas de política, Científica versus Populista, con las necesidades del pueblo. Los políticos "Científicos" le dicen al Pueblo: Ustedes necesitan Esto, y ese contenido vale lo mismo si es de izquierda que si es de derecha, la definición de la política es previa al contacto con el Pueblo.

El populismo según Perón:

PRIMERO: CAPTAR LA MASA
Yo empecé a realizar esto personalmente desde la Secretaría de Trabajo y Previsión.
¿Cuál era la orientación? La primera regla que yo cumplí fue: decir la verdad y actuar sincera y lealmente, porque sabía que: la masa estaba descorazonada por la falta de sinceridad y lealtad, y por la mentira permanente con que habían procedido los que habían actuado antes que yo.
Le prometían todo y no le daban nada. Entonces yo empleé un sistema distinto. No prometer nada y darles todo. En vez de la mentira, decirles la verdad. En vez del engaño, ser leal y sincero y cumplir con todo el mundo.
Lógicamente, para analizar un problema, leal y sinceramente, no es suficiente con tener la intención, porque muchas veces en la vida no se puede tener la seguridad de si se podrá cumplir con lo que se promete, ya que no se trata sólo de intención, sino también de posibilidades.
Cuando empezamos nosotros a trabajar, recibimos a todo el que viniera, creando una organización que permitía a todos los argentinos, pobres, ricos, malos, buenos, blancos o negros, que viniesen allí a escucharnos.
Yo los recibía a todos, los saludaba y después les decía qué pensaba yo y cómo creía que debían resolverse los problemas.
Si llegaban diez, les hablaba; si llegaban dos, también les hablaba; si eran diez mil, mejor. Así el número fue creciendo, y cuando quise acordarme tenía el predicamento político que yo necesitaba para comenzar a accionar.
Yo siempre prefería, en vez de hablar a hombres, hablar a organizaciones.
¿Por qué? Por la misma causa que cuando uno quiere juntar todas las hormigas, no las agarra de a una, sino que va al hormiguero y las agarra allí. Entonces, yo me dediqué a los hormigueros, con cierto provecho. ¿Por qué? Porque ellos vieron que lo que yo les decía, hacía. Ellos vieron que me traían sus inquietudes y las veían satisfechas. Es decir que yo no era un "macaneador" más. Por lo menos, prometía ser un hombre que hacía las diligencias necesarias para cumplir lo que ellos querían.
(CONDUCCIÓN POLÍTICA, JUAN PERÓN: CAPÍTULO II, CARACTERÍSTICAS DE LA CONDUCCIÓN MODERNA).

El subrayado es mío

Muchos hacen hincapié en este párrafo en el tema de los hormigueros y las hormiguitas. Eso no es lo importante Lo importante es esa pregunta con la cual la política interroga al pueblo. Y hay sólo 2 posiciones: una es la que ya definió lo que el pueblo necesita, lo que el otro necesita.  A esta polìtica se la suele llamar polìtica cientìfica o racional. 

Mientras que la otra posición, la populista, empieza con lo que es la pregunta fundamental en la politica. Esa pregunta, en un país post colonial, es la pregunta Revolucionaria por excelencia

Esto es el tan denostado populismo. Nada que ver con lo que dicen Hannah Arendt y otros politicólogos europeos. Yo defino al populismo como a lo que interroga al pueblo respecto de sus necesidades y de cómo satisfacerlas, y luego trata de cumplir con ese deseo, convertido en mandato. Los restantes posicionamientos (tanto de izquierda como de derecha, quienes se consideran a sí mismos 'política científica') le dicen al pueblo "Ustedes necesitan esto". 

El populismo, en cambio, pregunta "¿Ustedes, qué necesitan?".



Esteban Cámara
Santa Fe, 01 de julio de 2017

jueves, 29 de junio de 2017

Parábola del mochilero

Un mochilero (autoestopista) necesitaba viajar a un destino al norte, a unos mil kilómetros, por lo que se le ocurre dirigirse a una estación de servicio sobre la ruta que vincula a su ciudad con el norte y el sur. Una vez allí, consulta con los conductores dispuestos a transportarlo y encuentra que tres se dirigen al norte y dos al sur.

De los que van al norte, uno va a 800 kilómetros, aunque se desvía al final unos 15, otro va a 150 kilómetros y otro sobrepasa su destino buscado por unos 500 kilómetros.

El mochilero piensa: primero descarta al que va a 150 kilómetros, porque le parece que no adelanta casi nada. Luego al que va a 1500 kilómetros, porque por ese sólo hecho le pareció que era una persona demasiado pretenciosa y arrogante. Le da un poco de envidia y de miedo. Al que va a 800 km, también lo descartó, porque le pareció peligroso el desvío de 15 km, aún pudiendo bajarse antes del mismo y quedando bastante cerca de su destino. 

Tanto fue el disgusto que le causaron todos los que iban en su misma dirección, que eligió un auto que lo llevase para el otro lado, terminando mucho más lejos del lugar al que quería dirigirse.

¿Les parece estúpido? Hay mucha gente que en política hace esto.


Esteban Cámara
Santa Fe, 29 de junio de 2017

viernes, 23 de junio de 2017

Bono a cien años

Tengo un conocido que se llama Gustavo, un tipo bastante culto y capaz, pero también muy ingenuo y extremadamente pequeño burgués. A eso habría que sumarle que es prácticamente inerme desde lo ideológico, o sea, no tuvo nunca ninguna formación política. Incluso se jacta de ser antipolítico… y antiideológico. Eso hace que no tenga herramienta de análisis de la realidad política. Todo lo mencionado, junto, implica que queda prácticamente inerme frente a la propaganda de los medios de la hegemonía comunicacional. Fíjense si será inocente que se la pasa diciendo que los medios “sólo reflejan la realidad”… Jajajajaja.

Yo trato de no discutir con él porque es demasiado fácil y capaz que lo hago sentirse un poco nabo, se pone mal. Desde hace un tiempo trata de evitarme, tan es así que me bloqueó en Facebook…

Para muestra les dejo esta conversación que tuvo con un amigo en común, Carlitos, que es un poquito más avispado.

Carlitos: El gobierno nos endeudó a 100 años.
Gustavo: Me imagino que debe ser para hacer alguna obra crucial.
Carlitos: NO. 
Gustavo: … (cri cri).
Carlitos: Ejem!
Gustavo: (no sabiendo qué mas decir intenta un manotazo de ahogado). Ok, viendo el buen concepto que logra el gobierno de Macri, a diferencia del de los Kukas, debió obtener una muy buena tasa de interés.
Carlitos: No, al revés. Vamos a pagar bastante más que, por ejemplo, Mexico. Mexico va a pagar dos puntos y algo menos, anual. Imaginate, en un siglo, eso implica más de un 200% MÁS.
Gustavo: … (cri cri).
Carlitos: Ejem!
Gustavo: … (cri cri).
Carlitos: … (¿?). (Lo interroga con la mirada. Gustavo no es un tipo de quedarse callado y alguna justificación siempre trata de encontrar para lo que hace el gobierno actual).
Gustavo (luego de un largo silencio tratando de encontrar algún argumento): ¿Estás seguro que no es para financiar alguna obra crucial para el desarrollo del país?
Carito: Totalmente. No hay ninguna obra prevista.
Gustavo: … (cri cri)
Carito: Ejem!
Gustavo: … (cri cri)
Carito: … (¿?). (Lo interroga con la mirada. Gustavo no es un tipo de quedarse callado y alguna justificación siempre trata de encontrar para lo que hace el gobierno actual).

Finalmente:
Gustavo: ¡Huy, disculpá, se me hace tarde para llegar al super!

Carito se queda inmóvil, primero lo mira con asombro y después sonríe y se va.

En realidad, el préstamo (como los anteriores 100.000 millones de dólares de deuda que generaron en apenas un año y medio de gobierno) es para financiar el déficit fiscal y la emisión y pago de Lebacs. O sea, bicicleta financiera. Los fondos en dólares entran, y compran Lebacs. Hasta ahí, Gustavo diría “…es una gran herramiento del gobierno para captar dólares”. 

El problema es que, por ejemplo, si un financista compra lebacs por un millón de dólares, a los 6 meses el financista los vende y obtiene mucho más, algo así como 1.122.500. Y, como por otra herramienta del gobierno actual puede sacar hasta 5 millones de dólares por mes (¡CADA PERSONA!), esto implica una fuga neta de 245.000 dólares, de cada millón invertido/año. Unos 50.000.000.000 de dólares se han fugado del país en este año y medio por esta vìa y otras similares.

O sea, esta deuda, que vamos a pagar nosotros, nuestros hijos y nietos… y hasta nuestros bisnietos, es solamente para financiar la fuga de dólares y el enriquecimiento desmedido y fraudulento de la gente del gobierno, sus familiares, amigotes y demás deudos.



Esteban Cámara
Santa Fe, 22 de junio de 2017

lunes, 19 de junio de 2017

Protección

Debió haber sido allá por 1992. Nos bajamos del colectivo en la esquina de JJ Paso y Primero de Mayo con mis dos hijos de 4 y 3 años, o algo así. Para cruzar la avenida les tomé de las manos: Martín a mi derecha y Matías a mi izquierda y cuando llegamos a la vereda no se las quise soltar. 

Me di cuenta de que el que estaba siendo protegido, ahí, era yo.


Esteban Cámara
Santa Fe, 18 de junio de 2017

sábado, 13 de mayo de 2017

El pasillo de las fotos que oscilaban con el viento

Nunca había ido a la ex Esma, ese antro del horror de los años '70. Allí estuvieron desaparecidos miles de argentinos durante la última dictadura militar. Fueron torturados, algunas chicas parieron horas antes de que las tiren de un avión al Río de la Plata, seguramente en llanto por dejar atrás un pedacito de amor. Otro rehén, otra víctima. 

Pasó una vez. Y cientos.

Allí los condenados sin juicio escucharon los gritos de sus compatriotas festejando los goles argentinos que nos permitieron salir campeones del mundo por primera vez en el estadio de River, 1978. Ellos también gritaron. Fuera de las torturas, fuera de las quemadas con la brasa del cigarrillo de las hienas humanas que allí los tenían, fuera de la picana que recorría sus cuerpos, de los bofetones, de las violaciones, de los miembros quebrados por gusto y perversión gritaron los goles. Gritaban de argentinos, gritaban de alegría en medio de su tragedia inenarrable. Gritaban de empatía con ese pueblo que los ignoró, que quiso ser ciego, que tardó demasiado en despertar.

Finalmente, en octubre de 2015 pude ir. Me tomé el tren y me bajé en la estación que está a unas 10 cuadras para ir caminando con mi pareja.

Apenas entramos, fuimos a lo que había sido el Liceo Naval, una escuela secundaria. Al vernos en el hall, una señora que allí trabaja, creo que hermana de un desaparecido, nos empezó a contar. Yo me horroricé de que allí en la escuela, seguramente los niños escuchaban los alaridos del horror de "capucha" y "capuchita", cercanos, a menos de cien metros. Allí en las capuchas estaban detenidos y siendo torturados jóvenes no mucho mayores que ellos. Nada de eso les importaba a eso horripilantes sujetos.

La señora entonces nos llevó a un pasillo en donde estaban expuestas las fotos de cientos o miles de compañeros desaparecidos que habían pasado por ese antro. Las láminas, en blanco y negro, tipo documento, pendían tomadas con cordeles de sus esquinas superiores. Una corriente de viento que entraba por unas claraboyas hacía bambolear esos retratos de gente joven, mujeres y hombres, niños... raramente alguien de más de 40 años. En su balanceo por la brisa, producían un leve murmullo, como pedidos de auxilio sin esperanza. 

Empecé a llorar de golpe, casi como un volcán, incontenible. La garganta se me cerraba y en lo alto del pecho parecía que me crecía una masa rígida. Me descompuse. Nuestra guía se dió cuenta y nos sacó de allí al patio. Supo que no podría seguir la recorrida, dijo que me entendía. Mi pareja es cubana, no entendía nada.

Luego de un rato en el patio, sentado bajo los árboles, me calmé.

Capucha y capuchita estaban cerradas. Bueno, menos mal: hubiera sido casi suicida entrar.

Al salir nos fuimos caminando cerca de un kilómetro por avenida del Libertador hacia el centro.

Yo miraba los edificios de enfrente y pensaba si los torturadores al terminar su siniestra labor irían a sus casas a besar a sus hijos, si los ayudarían en sus tareas. Si colaborarían, al menos, en levantar los platos de la mesa. No me cabía en la cabeza que se pudiera hacer lo que ellos hicieron. En mi Argentina, un país que prácticamente no tuvo guerras, no tuvo odios. Un país bendecido por los elementos, de fértil suelo y clima moderado.

Pocos meses después leía el calvario de la hija de un torturador de allí. No, no ayudaban, no daban cariño ni siquiera a sus hijos. Eran perversos, inhumanos y torturadores incluso en sus casas.

Ayer leía lo que contaba la hija de uno de los mayores chacales de la represión y hablaba de lo mismo: jamás recibió cariño por parte de su padre, sólo golpes e insultos, desprecio, presión permanente e inhumana. Hasta se había cambiado el nombre. Ser hija de semejante sádico le cagó la vida, pero la resiliencia puede más y hoy empezó a ir a las marchas contra la impunidad, que cada vez son más numerosas. Ni siquiera el poder de fuego de los medios hegemónicos y su prédica mentirosa puede con el rechazo que sembraron esos malditos en nosotros.

Este pueblo no olvida: ¡Adonde vayan los iremos a buscar!



http://www.revistaanfibia.com/cronica/marche-contra-mi-padre-genocida/



Esteban Cámara
Santa Fe, 13 de mayo de 2017.

sábado, 6 de mayo de 2017

Mis Vecinos

Uno de mis vecinos es abogado, otro es contador, otro es maestro mayor de obras y construye y/o arregla viviendas por las inmediaciones con su pequeña empresita. 

Yo los escuché quejarse desde hace 2, 5, 7 años. Quejarse de los robos, de los planeros, de los piquetes (menos de uno, no del del campo, claro), del populismo, de la shegua, del impuesto a las ganancias, de que no podían comprar dólares y mucho más. Todos votaron a Macri, lógico.

“Ahora sí”, decían. “Se respira libertad”, “Cómo cambió este tipo el clima del país, hay alegría”, decían en diciembre de 2015. “Resultó ser un genio, este tipo”, agregaban. Se codeaban, sonriendo mientras me gozaban con la mirada. 

Cuando devaluaron se alegraron, salieron corriendo a comprar dólares. Supongo ahí que se dieron cuenta de que no tenían tantos pesos como para comprar muchos dólares a ese precio. En realidad pudieron comprar apenas un 70%, o menos, de lo que hubieran podido antes, en los tiempos en los que se quejaban de que tenían encima el peso dictatorial de un gobierno populista y su omnipresente AFIP. Pero con menos trámites. Seguramente miraron con envidia a los terratenientes (esos sí no viven en mi barrio) beneficiados por la baja de retenciones a la exportación, que de repente cambiaron la 4x4 y, pensaban justificadamente, que podían aprovechar mucho mejor el límite de compra irrestricto de 2 millones de dólares.

Cuando abrieron la importación se abrazaban en la vereda del barrio, imaginando la de cosas que podían comprar. Pero los precios no bajaron mucho. Es más varios subieron. ¿La gente despedida?, decían, “¡a mí que me importa!”. “Seguro son ñokis”, (con k), o “negros de mierda. “Yo lo que quiero es tener un Iphone como mi primo que vive en Los Ángeles”, decía el Contador. No mencionaba que el primo limpiaba piletas.

De los aumentos de nafta, luz y gas no decían mucho. De los precios de todo, enloquecidos, un poco se quejaron. Pero ya no le echaban la culpa a Moreno y al gobierno, como antes. Dejaron de ser expertos en el precio del pepino en Chile y del osobuco en Kirguistán. Ahora parece que ‘descubrieron’ que a los precios los aumentan los empresarios…

El primero que empezó a sentir el cambio fue el constructor. Lo empecé a ver a cada rato por el barrio. cuando antes salía a trabajar con las primeras luces y volvía ya de noche. El auto que él calculaba cambiar a principios de este año, sigue ahí. Y con la misma abolladura. Claro, varios de sus clientes se quedaron sin trabajo y se le paralizaron más de la mitad de las obras. Parece que tuvo que despedir a la mitad de la cuadrilla.

Después me llamó la atención que el Contador cambió su viejo teléfono celular no por un Iphone, sino por uno chino (no me preguntes la marca), de gama media. Escuché a la esposa rogarle al verdulero, nerviosa: parece que varios de los clientes eran PYMES afectadas por la importación. Varias se fundieron. El tipo luego desapareció del barrio: parece que a la guita la había puesto en la bicicleta financiera de un trucho que se fugó (hay un runrún de que está en Panamá). El contador le quedó debiendo hasta a la niñera, no sólo al verdulero, al almacén, al del taller mecánico que le tuneó el auto. Y a muchos más. Malvendió ése mismo auto nuevo, un Corolla, para cubrir una deuda antes de que lo caguen a palos y a la semana desapareció del barrio. 

La esposa del contador, docente, se tuvo que poner a dar clases particulares para poder pagar la luz y el gas. Sí, esa misma que antes se quejaba del impuesto a las ganancias hasta cuando saludaba. La que le metía k a todo: “kaka”, “kuka”, “kukukaka” y te miraba de arriba como si fuera oligarca. Ahora, ya sola, lleva las hijas en bicicleta a la escuela, olvidate del transporte escolar. Jah, ¡hasta va a las marchas pidiendo aumento de sueldo para poder salir de la franja de ingresos de pobreza!

Al abogado lo ví hace un par de días en el súper haciendo malabares para llegar a cubrir con varias tarjetas de crédito un carrito de compra que antes, con el anterior gobierno, estaba muchísimo más lleno. Pobre, uno de sus clientes era el contador, otro el arquitecto. Otros varios eran los dueños de esas mismas Pymes que se fundieron por la apertura de las importaciones. Encima le desvalijaron la casa y al otro día tuvo que ir a atender en su estudio con bermudas y remera gastada. Decí que este verano es largo.



(Ah, al primo del contador lo deportaron, ni el Iphone le dejaron traer. Tampoco el auto, apenas unos cientos de dólares. Pero eso es otra historia.)




Esteban Cámara
Santa Fe, 05 de mayo de 2017

Sobre la violencia polìtica de los décadas del 60 y 70 en Argentina

Hoy se vuelve a poner de moda aquello de "también la subversión mató gente".

No me voy a ocupar hoy del análisis de la oportunidad del surgimiento de la violencia política en la Argentina que arranca desde el asesinato de Dorrego o incluso antes, o del bombardeo de Plaza de Mayo en 1955 o de los 18 años de proscripción del Peronismo.

No, como dije hace mucho, lo vuelvo a decir y lo voy a seguir diciendo tantas veces como sea necesario: ¿nunca se preguntaron por qué no se juzgaron aquellos hechos "subversivos", ni siquiera en tiempos de la dictadura, cuando tenían la concentración de todos los poderes del estado: ejecutivo-judicial-pseudolegislativo (CAL)?

¿Jamás se preguntaron por qué hubo juicios en su momento y en cambio prefirieron asesinar, secuestrar, torturar, violar, robarles los hijos y los bienes, ocultar sus restos, tirarlos vivos desde aviones, etc? Y no sólo no hubo juicios porque los militares mataron a los sospechosos, a los testigos, a los vecinos y desaparecieron las pruebas. Directamente, jamás les importaron ni los juicios, ni las víctimas.

Lo dijo bien claro Videla poco antes de morir cagando en el inodoro de la celda a la que fue condenado a cadena perpetua por miles de secuestros y asesinatos: Había que disciplinar el país. Y eso significaba quitarles a los trabajadores los derechos que habìan recuperado con el Peronismo, apropiarse de empresas y robar todo lo posible, forzando de nuevo la balanza del poder todo lo que fuera posible hacia el establishment.


Esteban Cámara

Expertos en precios

¿Qué se hizo de los expertos en precios?


Hace entre 2 y 6 años, diariamente, me topaba con algún experto en el precio del rabanito en Chile o del caracú en Kirguistán. Estaban realmente indignados de que valieran, ponele, un 10% menos que acá. A mí me intrigaba eso, no entendía por qué les parecía tan maravilloso que existiera alguna diferencia.

Hoy, 2017, donde los precios DE TODO (gas, electricidad, nafta, carne, trigo, electrónicos, etc.) están realmente por las nubes, ya no saben más nada de precios. Ninguno de ellos habla de precios comparativos en el exterior.

También hace un tiempo me preguntaba que pasó con aquellos fanáticos de Brasil y de Dilma Rousseff que asolaban las oficinas entre los años 2009 y 2011. En esos años, Dilma era usada para denostar a Cristina, presentando a la presidenta brasileña como un modelo de tolerancia y respeto por el pensamiento diferente. Claro, ya para 2013 empezó a ser objeto, Dilma, del ataque de la jaurìa de medios al servicio de los intereses del establishment y de los yanquis que recibieron la orden de socabar su gobierno y posibilitar el golpe parlamentario que la despojó de su cargo. De pronto, sin la menor explicación y coherente con el momento comunicacional mencionado, desapareció el amor y la admiración que le tenían esos argentinos que menciono y dejaron de idolatrarla. Parecieran no tener un pensamiento propio.

Claro, ahora me doy cuenta de lo que pasa con los "expertos en precios": el programa de anoche ya no les dice qué deben decir en estos temas. Son gente que tiene la subjetividad expropiada. Se la han entregado, 'per se', al sistema de medios de comunicación. Ellos les dicen el día anterior qué deben decir, de qué deben burlarse, a quien deben odiar. Y lo peor de todo, es que se la han regalado, se han auto expropiado de su capacidad de interpretación del mundo. Y por nada.


http://www.diarioregistrado.com/economia/una-prueba-mas-de-la-estafa-que-sufren-los-argentinos-con-los-precios_a5902a942fc34787c07f71e0e


Esteban Cámara

jueves, 13 de abril de 2017

El indignómetro II

¿Saben una cosa?: Está reapareciendo algo que ya me molestó hace un tiempo, el indignómetro.

Que si a Micaela Si, que si a Araceli No. Que la vìctima blanca, que la víctima negra. En aquel tiempo fue, creo, los muertos de gaza contra los muertos de Paris. En fin.

Me parece una soberana pelotudez y, peor aún, una forma de devaluar algunas reacciones y, en definitiva, que nadie se caliente por nada. O bien decirle a los demás por qué deben reaccionar.

A esto ya lo había criticado en una nota de este blog llamada "No se indigne sin indignarse antes". Decía allí: Juguemos a ver quién la tiene más larga (a la indignación).

Me estoy refiriendo al femicidio de Micaela García y a la desaparición de Araceli Fulles. En cuanto a Micaela, algunos textos que he leído recientemente critican la enorme reacción de la gente a su martirio: la postulan como la víctima "blanca". Micaela sería la víctima "blanca" por militante, porque tenía el mejor promedio (no sé si esto es cierto, me enteré precisamente por una indignometrista) y que patatín y que patatán. La contraponen a la, según los indignometristas, víctima "negra": Araceli, porque (siempre según la vertiente indignométrica) esta última sería drogadicta, juerguista y de mal entorno. 

Pero, capaz que yo vivo en una dimensión paralela, porque yo vi una cantidad de estigmatizaciones contra Micaela. Tantas, o más como contra Araceli.

Tal vez una forma de explicar la diferencia que hay hasta ahora es que Micaela ya apareció y de la peor manera posible. Esperemos que no sea el caso de Araceli. O sea, no se puede comparar.

Aparte, me chupa un huevo que una haya sido el mejor promedio y que la otra se drogue, si es que ambas cosas son ciertas.

Creo que uno de los efectos de esta forma particular de indignometría, no sé si buscado o no, es que se pierde el eje de que estamos hablando de un femicidio confirmado y un posible ataque. Y de que todo esto sale del machismo, del patriarcado.

Ahora, y aquí viene lo paradojal: ¡UNO SE ENTERA DE POR QUÉ ES "TAN INJUSTO", PRECISAMENTE POR LOS INDIGNOMETRISTAS! Entonces, ¿quien es el que estigmatiza?





Esteban Cámara