miércoles, 25 de julio de 2012

Los límites de la libertad

Luego de la reciente masacre del cine de Denver, los ciudadanos del estado de Colorado (USA) se han volcado a una histeria armamentista, cuadruplicando o más anteriores registros de pedidos de autorizaciones para armamento individual. Esto me ha parecido una verdadera locura y sospecho que no soy el único argentino que lo siente.

En Argentina estamos embarcados en políticas de desarme y en ellas, el estado compra armas a la sociedad civil para, inmediatamente y ante la vista del interesado, destruirlas. No es necesario justificar el origen de las mismas, cualquiera puede presentarse y obtener recursos. Con esto se busca disminuir la cantidad de armamento que está en poder de las personas, habida cuenta de que en las estadísticas, 4 de cada 5 armas termina perjudicando a su dueño o a sus hijos o a futuras víctimas de delitos cometidos luego de robar esas mismas armas.

El furor bélico de los habitantes de Colorado sólo puede entenderse desde el individualismo más profundo: "Me protejo yo" (o eso creen), sin importar que, en definitiva, el aumento de la cantidad de armas perjudica al colectivo. Las armas domésticas frecuentemente causan accidentes en los niños de la casa, muchas veces fatales o bien son robadas por delincuentes que luego las vuelven contra los mismos poseedores o sus vecinos. Ese acendrado individualismo eclipsa cualquier otra consideración y no puede obviarse el correlato con las concepciones sociales y económicas, cada vez más profundas, que se les implanta todos los días a los ciudadanos desde los medios de comunicación de la hegemonía burguesa. El ciudadano norteamericano está cada vez más insensible a lo colectivo, sólo les importa respecto de sí mismos y de sus familiares más inmediatos. Ni siquiera la violenta crisis económica actual parecen hacer mella en el individualismo y mientras los movimientos del "99%" concentran a más y más individuos, esta proporción es insignificante respecto del total de la población.

Este concepto remite a uno más genérico: La oposición entre la libertad y la igualdad. En las banderas de la revolución francesa, ambos valores estaban acompañados de un tercero: Fraternidad. Este último parece haber perdido su incidencia y poco se lo menciona en los discursos políticos fuera de ciertas concepciones gremiales. Volviendo al punto y según la definición de libertad que brinda el capitalismo, es imposible de conciliarla con la igualdad. Inevitablemente, la disparidad de bienes previos de ciertos individuos y su diferente escalas de valores, llevan a una asimetría: La igualdad se va haciendo cada vez más difícil. La potencia económica de algunos en un contexto de desrregulación económica por parte del estado, como pretende invariablemente el establishment, termina apartando a los demás del acceso a bienes imprescindibles para el desarrollo e incluso la vida. La polución aparece invariablemente porque al capitalista sólo le importa la ganancia y logra que su entorno familiar se vea alejado de este peligro. Asimismo, más temprano que tarde se verifican asimetrías en el acceso a la salud y a la educación según el estandar económico de unos y otros. La gula del capitalismo no tiene límites y considera una injuria insoportable que se lo prive de desperdiciar comida o espacios. Creen necesitar la libertad de desperdiciar bienes básicos de los que otras personas están privadas.y si nadie se los impide, lo hacen. Sólo el estado puede ponerle freno a esto.

Vemos en el párrafo anterior que es real la contradicción entre libertad e igualdad, al menos en términos absolutos. La dinámica social termina diferenciando invariablemente a los individuos. Es imprescindible que se definan perfectamente los conceptos: De qué hablamos cuando hablamos de libertad y de qué cuando hablamos de igualdad.

Para no entrar en un debate demasiado fino creo que es necesario establecer un set de principios básicos: La libertad de creencias, opinión e información, los derechos humanos y los derechos económicos básicos (trabajo, vivienda digna, atención de salud, seguridad y educación)  siempre tienen que estar preservados. Respecto de la libertad de comercio, es menester hacer una discriminación: Para parte de la sociedad, dentro del umbral de subsistencia, esta libertad es una precondición de los derechos humanos básicos y restringirla en esos casos implica un régimen represivo. En lo que se refiere a los individuos y empresas económicamente poderosas, en cambio, a la libertad de comerciar debería fijársele el límite en la no colisión con los derechos básicos de otras personas. La libertad de obtener artículos de lujo y la de darle cualquier fin a las mercancías que forman parte de los denominados previamente como derechos económicos básicos debería estar seriamente restringida y supeditada a no interfererir con los derechos ajenos.





Esteban Cámara
Santa Fe, 25 de julio de 2012

martes, 24 de julio de 2012

Seguridad

Mucho se habla de unos años a esta parte de la inseguridad en la Argentina. Desde los medios se machaca con los sucesos violentos repitiéndolos una y otra vez de manera tal que a la gente le parece que cada agresión se produce 4 o 5 veces. Sin embargo, si miramos las estadísticas de Naciones Unidas vemos que ninguna ciudad argentina aparece entre las 50 más violentas del mundo. Sí hay ciudades brasileñas y yanquis entre ellas, dos países que nuestros pequeños burgueses (sic) parecen admirar.



Por otra parte, tomando por caso a Santa Fe que tiene una de las mayores tasas de criminalidad en la Argentina (12 homicidios contra 5 homicidios por 100.000 habitantes por año en el total del país), 4 de cada cinco homicidios los producen conocidos o familiares de la víctima (pasionales, enfrentamientos de larga data, venganzas), por lo que no se deben considerar como hechos de inseguridad ciudadana.

Bastante más segura es la ciudad de Buenos Aires, con un valor de 5.8 homicidios por habitante por año y con características similares a Santa Fe: 4 de cada 5 homicidios son problemas intrafamiliares o vecinales. Este valor es similar al de muchas grandes ciudades de Europa.


En fin, como en tantas otras cosas, nuestros medios de comunicación (¿?) nos están mintiendo alevosamente. Nos hacen creer que vivimos en un matadero.




sábado, 21 de julio de 2012

Fortunato

Fortunato se vino a Santa Fe desde Corrientes en 1862 para estudiar en la afamada escuela de los jesuitas santafesinos: Tenía 14 años. Luego lo seguirían varios de sus hermanos.

Al egresar en 1866, Fortunato entró en la milicia santafesina en donde, con los años, llegó a ser Sargento Mayor y vicecomandante de la guarnición de Santa Fe. Por tal motivo, fue edecán militar del Gobernador de la provincia y se alternaba con el comandante de la guarnición en turnos semanales en donde se quedaban todo el tiempo de guardia en la casa de gobierno, en carácter de jefes de la custodia del mandatario. Esa semana vivían en la Casa de Gobierno de Santa Fe, incluso dormían en ella, al igual que el Gobernador.

Cuentan las malas lenguas que al salir de su guardia semanal, lunes por medio a primera hora, el Sargento Mayor Fortunato Cámara iba con su caballo al bar que se encuentra frente a la Plaza de Mayo, en General López y San Martín y se tomaba toda la ginebra que podìa. Lenguas todavía mas malas dicen que convidaba el licor a su caballo hasta que no daban más y se volvìan por General Lòpez hasta 4 de enero, donde vivìa, haciendo eses por el centro de la calle. Sí, tanto el humano como el equino, porque el militar no podìa ni subirse al caballo y recorrìan esas cuatro cuadras por pura costumbre e ignorando las líneas rectas. Claro, siempre según las malas lenguas, que en Santa Fe nunca son pocas.

Luego estuvo encargado de la disposición final de la moneda provincial suplantada por la moneda nacional y, a su vez, la milicia santafesina, junto con la de Córdoba, fueron incorporadas al Ejército Nacional poco después de la batalla de Pavón, por lo que se retiró con el rango de Mayor del Ejército Argentino. Según la historia familiar, su uniforme santafesino está en el museo militar. 

Parece que don Fortunato se ganó la loterìa del Uruguay, o tal vez se quedó algún vuelto, vaya a saber. La cuestión es que, ya retirado, viudo y con plata, se le dió por irse a Paragüay y poner una joyería. La afición a la relojería, adquirida en su tiempo militar de armero, experto en mecanismos de bombas y armas, seguramente le marcó el camino.

Allí en Asunción no pudo con su genio y se metió en la política hasta que una revolución le quitó todo y se tuvo que volver a la Argentina, sin nada, salvo una esposa paraguaya y sus hijos. Su nieto Guillermo contaba que lo fue a rescatar de los vagones en desuso del ferrocarril a él, su mujer e hijos. Esta poco después lo abandonó y ciertos comentarios hablan de mucha gente con su apellido, con sus genes o no.

Los últimos años los pasó viviendo de su retiro como oficial, muy cerca de la casa a donde décadas antes volvía borracho y hastiado de las insoportables guardias. Como la paga nacional de militar retirado no llegaba regularmente, Fortunato, urgido por sobrevivir, empeñaba su galera y su bastón, resabios de los tiempos de abundancia. Cuando la Nación cumplía, los valiosos recuerdos eran rescatados del poder del prestamista.

Cuando fue el intento de revolución radical de 1932 que regó la sangre de los hermanos Madeo en las escalinatas de la Casa de Gobierno, la misma que él había desgastado durante tantos años de servicio, Fortunato se fue de su casa. Seguramente se habría excitado por los sonidos de las armas, y habría querido volver a aquel pasado suyo de pólvora y sangre. Su hijo era dirigente radical, pero no podemos asegurar que él estuviera con los revolucionarios o con aquel gobierno golpista y proscriptivo integrado por sus ex camaradas de armas. Bueno, ya estaba senil.

¿Habrá jugado su destino en la batalla, quien sabe si no en pantuflas y pijama de anciano? Tal vez aquel tumulto lo haya hecho volver a su Corrientes natal, en donde se libraron muchas batallas de ese intento. Vaya a saber en qué osario blanquearán sus huesos apolillados de pretendido combatiente. Nunca se supo si vivió más tiempo errando en la demencia senil, o falleció allí mismo en algún combate. Nunca se volvió a saber nada del Mayor Fortunato Cámara, 84 años, correntino. Mi abuelo. Ni de su vida, ni de su muerte, ni de sus restos.




Esteban Cámara
Santa Fe, 21 de julio de 2012

miércoles, 18 de julio de 2012

Todo está iluminado por la luz del pasado


En la película Everything is illuminated (de Leiv Schreiber, 2005, USA), un joven contador judío viaja a Ucrania a recuperar el pasado de su abuelo. El viaje motiva muchos otros viajes, ya no al pasado sino a la identidad. Allí se revela la Ucrania colaboracionista nazi y su parte en el genocidio nazi, en las aldeas judías (las “shtetl”), pero también la incidencia, a veces voluntariamente oculta, de la herencia judía en la región.

La película, que fuera presentada en el cable argentino como Todo está iluminado y en España se llamó Una vida iluminada (jamás voy a entender a los traductores de las distribuidoras), es maravillosa: Su factura, su narrativa poética y sutil, la imbricación de imágenes y música, el sentimiento que transmite. Es una comedia pero con un toque trágico soberbiamente tratado. El Director, Leiv Schreiber, actuó en X-men origins Wolverine y otras muchas películas y sorprende la sensibilidad y sutileza que muestra en esta película, la única que dirigió hasta el momento. Actúan Elijah Wood, el mismo que hizo de Frodo en El señor de los anillos (Jonathan Foer), Eugene Hutz (como Alexander Perchov, el guía de Jonathan) y Boris Leskin (abuelo de Alex) y está basada en la novela homónima de Jonathan Safran Foer (editada en 2002).

Jonathan (vegetariano: “Niese miase”, nada de carne) viaja de Nueva York a Odessa para buscar a una persona muy especial, una aldea, la historia. Su abuelo se salvó del holocausto gracias a una mujer que lo hizo emigrar a USA y quien esperaba un hijo suyo. Él colecciona todo aquello con lo que se encuentra: Tiene fobia al olvido, atazagorafobia. Al llegar a Odessa tiene la suerte de contratar una estrafalaria empresa de turismo llamada algo así como Turismo de la herencia judía. El guía es un joven muy aculturado, admirador del consumismo occidental y el chofer es su abuelo, pretendidamente (y obviamente falso) ciego. Todos encuentran mucho más que lo que fueron a buscar, particularmente Alex, que descubre su verdadera herencia.


La particular perra Sammi Davis Jr Jr


Es particularmente importante prestar atención a la banda de sonido. Las canciones son interpretadas por una banda ska-punk (ni sabía que algo así existiera), Leningrad y por Gogol Bordello. Escuchen y disfruten. La debo haber visto 4 veces … y contando.

No se la pierdan, no digan que no avisé.

Pero lo más importante de todo esto pasa por algo que se explica en el título y es que todo, el presente, la identidad, la histora …está todo iluminado por el pasado ... "El pasado ... siempre está a nuestro lado, dentro, mirando hacia fuera.” Esto es así: Si ignoramos el pasado estaremos a oscuras. 

Para aquellos a quienes parece molestar esta reiterada voluntad de recordar ciertas injusticias (¿por qué será?), que nos acusan de victimizarnos, quiero decirles que yo, particularmente, no voy a parar. Explicando, recordando, reviviendo. Iluminando. Seguiré asumiendo mi culpa de sincericida (te guste o no, Flaca, todo es ideología, todos tenemos una y nadie más ideológico que el que presume de no tenerla), hasta que entiendan que no se puede seguir con la mentira, con la hipocresía, con la discriminación, la xenofobia y el racismo. Hasta que todos los responsables sean identificados y paguen por sus culpas, tanto nazis como fascistas argentinos o brasileños o chilenos o de donde fueran.



Esteban Cámara

martes, 17 de julio de 2012

El "discurso perfecto"

Hace casi dos décadas, cuando cursaba un posgrado, empecé a identificar un discurso muy particular: Hipercrítico, seguro, compacto, severo, erudito. La verdad, quedé bastante impresionado con él. Los emisores de ese discurso eran siempre los mismos, hablaban con singular calidad, obtenían las mejores calificaciones y siempre parecían decir lo que el profesor esperaba, aunque a veces, en un aparte, lo expresado cambiaba drásticamente. Sus informes y exámenes solían ser brillantes.

Cuando, poco después, empecé a ver a esas personas trabajar, el desencanto fue absoluto. En los hechos, invariablemente, se volvieron dubitativos, reactivos, lentos, faltos de convencimiento, improductivos y “a remolque” de otros. Llegaban tarde y no se comprometían y si se los instaba a hacerlo, siempre alegaban algún otro compromiso. Pero la cosa cambiaba cuando lo que debían hacer era evaluar o comentar el trabajo ajeno, allí sí desplegaban todo su talento quirúrgico y las palabras se volvían enormes, lapidarias, despiadadas. Otra componente habitual en estos actores consiste en plantear únicamente “Proyectos macro”, 'masterplanes' y 'cambios estructurales' que por una razón o por otra nunca empiezan, siquiera, a ejecutarse.

Casi de inmediato empecé a denominar a esta práctica “El discurso perfecto”. Específicamente, luego de largos años de observar a las personas que lo enuncian puedo definir algunas características típicas:

 El discurso es totalizador, abarca todos los aspectos de la situación y no deja resquicio, no deja dudas. El veredicto es invariablemente malo.
 El emisor nunca debe tomar la iniciativa de nada. No debe hacer absolutamente nada.
 La culpa de lo que salió mal siempre es de otro. Y es cierto, atendiendo al punto anterior, dado que el del discurso perfecto jamás hizo nada.

Si hacemos una arqueología de las decisiones y de los pequeños y grandes actos, nunca el emisor del discurso propuso nada, siempre los planes fueron ajenos y él tampoco nunca es de los que se convierten en abanderados de los mismos. El emisor del discurso nunca tuvo ninguna responsabilidad y si en algún momento la asumió, por algún otro compromiso nunca pudo llegar a hacerse cargo por completo. El del discurso perfecto siempre está posicionado 'por encima y afuera' de los hechos.

Uno de los marcos en donde ocurre cotidianamente este discurso perfecto es cuando algún intelectual del primer mundo analiza lo hecho en el tercer mundo.

Un efecto conmovedor de este concepto lo proporciona el diseño digital de superficies: La apariencia de realidad de una montaña, un glaciar, una pared, una piel, una superficie cualquiera diseñada por algún programa, consiste en la existencia de pequeñas imperfecciones. La falta total de ellas conspira contra la percepción de realidad de los usuarios.

Para evitar caer en el “discurso perfecto” basta con hacer algo. Dejar de planificar todo a la perfección y ponerse a trabajar, derivar en las cosas, poner manos a la obra, des-enamorarse de las palabras y finalizar los productos a tiempo. ¿De qué sirve un informe absolutorio perfecto que llega 5 minutos después de la ejecución de un inocente? Al instante de recibir una crítica por algo que hizo, justa o no que sea esa crítica, el perfeccionista a ultranza seguramente comprenderá esto.

En definitiva, pareciera que el discurso perfecto nace precisamente del perfeccionismo extremo y su consiguiente, la nulidad de actos.

Hace un par de meses escuchaba a Cristina Fernández contar que Dilma Roussef le había dicho algo así como: "Qué curioso ahora pretendemos mucho menos que antes, pero obtenemos mucho más". Tal vez esos logros sean precisamente por esto que digo, por haber abandonado los universos platónicos del lenguaje y el discurso teórico y meterse al barro de la historia, a los hechos imperfectos.

Pretendo desde estas líneas hacer una defensa de los actos, de los proyectos mínimos y modulares, de las acciones efectivas y sustentables pero siempre y cuando esas acciones estén insertas en un determinado marco ideológico y fueran atravesadas por la ética. Todo gran proyecto puede ser descompuesto en estos pequeños actos impuros, aunque impuros solo cuando son interrogados desde la perfección académica, no desde la ética. Toda acción, en definitiva, será imperfecta porque los universos platónicos y los campos conservativos de la física, no están en la esfera de lo material: Están en las ideas, en las matemáticas, en las palabras. Por lo tanto, si nos obligamos sólo a hacer cosas perfectas, no haremos nada. La perfección es una búsqueda insoslayable, pero que muere en el mismo momento de salir al mundo material, de dar a luz un hecho.



Esteban Cámara


Los logros del kirchnerismo, de Hernan Brienza

Quiero transcribir aquí el artículo de Hernán Brienza, un periodista pensante, notable, porque me parece que en días en los que se critica la falta de pochoclo o de vasitos importados para café o de jamón español, es necesario hacer este tipo de recapitulaciones para nuestros boba pequeñoburguesía (mucho más "pequeña" que "burguesa", como suelo decir).

 Los logros del kirchnerismo y el discurso de Moyano

¿A qué se oponen Moyano, Clarín, La Nación, y otros opositores? ¿Qué gobierno tienen en la mira?

http://tiempo.infonews.com/2012/07/15/editorial-81136-los-logros-del-kirchnerismo-y-el-discurso-de-moyano.php

Hace unos meses estuve en la provincia de Salta y un pibe de 14 años, Daniel Tilca, se me acercó después de una charla y me comenzó a hablar de sus lecturas. Verdaderamente me sorprendió su nivel de información y nos quedamos un rato largo intercambiando lecturas. Cuando regresé a Buenos Aires, recibí un mail que se titulaba “Logros del Kirchnerismo”. Lo abrí y era una interminable lista de 207 puntos de, según él, cosas positivas que había realizado el gobierno desde 2003 a la fecha. Me llamó la atención la obsesión de Daniel y archivé el documento. El otro día, cuando escuché el arrebatado discurso de Hugo Moyano –luego de que el sindicalismo moyanista lo hubiera reelegido como líder de la CGT moyanista– y lo escuché hablar en nombre de los trabajadores y aconsejar rever el voto del sector del trabajo para las elecciones del 2013, recordé automáticamente el mail de Daniel, a la sazón hijo de trabajadores. Me pareció interesante contraponer el discurso del Moyano opositor con el de Daniel, un pibe de 14 años salteño. Transcribo algunos párrafos salientes de su mail, luego de corregir algunos datos que estaban a mi alcance, y recortarlo para que no sea tan fatigosa su lectura.  Y lo utilicé para responderme una pregunta clave: ¿A qué se oponen Moyano, Clarín, La Nación, y otros opositores? ¿Qué gobierno tienen en la mira?
1. El que recuperó el debate político en la Argentina y convocó a la militancia activa de los jóvenes.
2. Rechazó las directivas y presiones del FMI.
3. Concluyó con las relaciones carnales con EE UU y creó la contracumbre al ALCA.
4. El que logró que el Banco Central pasara de tener 9000 millones de dólares de reservas acumuladas a 46.348 millones (con una máxima de 51.700 millones).
5. El que desendeudó al país en 50 mil millones de dólares y lo sacó del default. En 25 días Argentina terminará de pagar las deudas por el corralito creado por Domingo Cavallo.
6. El que protagonizó la creación de la Unasur –con una fuerte actuación en contra de los golpes de Estado regionales– y firmó el Código Aduanero del Mercosur, para el fortalecimiento de relaciones con países latinoamericanos.
7. El que tuvo participación en el G-20 y fue presidente del foro mundial G-77 más China..
8. El que sancionó la Ley de Reforma política y democratización de la representación política con elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias; y regulación del financiamiento de las campañas.
9. El que tuvo un crecimiento sostenido en los últimos nueve años que rondó entre el 8% y 10% anual.
10. El que mantuvo siempre un superávit comercial y fiscal.
11. El que puso retenciones a la megaexportación sojera para la ayuda del sostenimiento del Estado.
12. El que aumentó la inversión pública de 0,9% del PBI en el 2003 a 3,5% del PBI en 2010 (sin tomar nueva deuda).
13. El que mantuvo subsidiados los pasajes de transporte urbanos para que millones de trabajadores pudieran ir a trabajar a menores costos.
14. El que estatizó YPF, Correo argentino, Aerolíneas Argentinas.
15. El que mantuvo un tipo de cambio competitivo durante ocho años. (Digresión: ¿Moyano no querrá una devaluación forzada que beneficie a los industriales y por eso insiste tanto con la puja distributiva, no?)
16. El que limitó el ingreso a los capitales golondrinas.
17. El que apostó al mercado interno en función de la reactivación del consumo popular y el ingreso de nuevos consumidores al mercado.
18. El que bajó la desocupación al 6% y está a punto de alcanzar el pleno empleo en medio del derrumbe de los mercados laborales en todo el mundo. Más de 4 millones de argentinos consiguieron trabajo en estos años y lograron aumentar su participación en la distribución de la renta del 34% al 46 por ciento.
19. El que, según los datos de la CEPAL, logró el crecimiento sostenido más largo de la historia argentina, con la industria como motor de recuperación. EL PBI creció un 37,8% en estos años, más de lo que había logrado en los últimos 50 años. La tasa de inversión subió del 11 al 24 por ciento.
20. El que redujo la pobreza del 55% en el 2003 al 8,5%, y la indigencia del 27,7 al 1,7%, según el Indec 2012. Para Clarín y La Nación estos índices llegan “hasta triplicarse”. Aun así entre 2003 y 2012 estos índices descendieron “hasta” un 60 por ciento. En Brasil, por ejemplo, sólo se redujo en un 20 por ciento.
21. El que aumentó el salario promedio más de un 250% desde el 2003.
22. El que llevó adelante una política estatal activa en relación a los Derechos Humanos, anuló las leyes de impunidad e inició los juicios a militares y civiles responsables de la dictadura.
23. El que depuró la Corte Suprema de Justicia.
24. El que sancionó las leyes de trata de personas, y de Matrimonio Igualitario.
25. El que en materia de salud creó la Ley de prescripción de medicamentos Genéricos, el  Programa Remediar, de entrega de medicamentos gratuitos a 15 millones de personas. El Plan Nacer, que ofrece cobertura médica gratuita a embarazadas y niños de hasta seis años. Descuentos de 80% en medicamentos a afiliados del PAMI. Campaña Nacional de Vacunación contra la rubéola y la fiebre amarilla.
26. El que impuso el Programa Conectar Igualdad que ya distribuyó más de 2 millones de netbooks para los pibes de las escuelas públicas. El que creó más de 1800 escuelas, lanzó el Programa Nacional de Alfabetización, y derogó la Ley Federal de Educación y promulgó la Ley de Educación Nacional (enseñanza media obligatoria).
27. El que aumentó al 6,47% del PBI para Educación.
28. El que lanzó la Ley Nacional de Medios Audiovisuales para terminar con los monopolios comunicacionales. El que creó los canales Encuentro, Pakapaka, e INCAA TV.
29. El que estableció la Asignación Universal por Hijo, lo que consiguió que la matrícula escolar aumentara en más de un 25 por ciento.
30. El que mejoró el presupuesto universitario en un 172% a lo largo del período y pasó de 1624 millones a 4412 millones de pesos en 2007. Los salarios promedio de los docentes universitarios aumentaron un 174% en el período 2003-2007.
31. El de Fútbol para Todos.
32. El de Tecnópolis, el Parque del Bicentenario, un espacio público y gratuito en el cual se puede aprender y disfrutar, y que es una muestra de nuestra potencia.
33. El del Bicentenario en la 9 de Julio.
34. El que derogó la Ley de Flexibilidad Laboral y recuperación del salario real mediante la vigencia de los Convenios Colectivos de Trabajo.
35. El que lleva adelante programas de mantenimiento de empleo en la crisis. El Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) y el Programa de Recuperación Productiva (REPRO) destinados a resolver los problemas de las empresas en crisis y ofrecer ayuda monetaria para pagar salarios.
36. El que lleva adelante política de paritarias que no se realizaban desde hacía 40 años en Argentina.
37. El que sancionó el Estatuto del Peón Rural. (Digresión 2: Contra esto seguro que está en contra Moyano, porque el Momo Venegas, su ahora socio político, siempre estuvo en contra como representante de…)
38. El que eliminó las AFJP, que manipulaban el 75% de los fondos de los jubilados. El que devolvió el 13% a jubilados y empleados públicos (descuento que habían efectuado Fernando de la Rúa, Patricia Bullrich y Cavallo). El que incorporó a 2,3 millones de nuevos jubilados que tenían aportes parciales y hoy cobran la jubilación, mientras cancelan su deuda previsional. El que jubiló a las amas de casa.
39. El del doble aumento anual a jubilados y pensionados. El del 600% de aumento para las jubilaciones mínimas, que estuvieron congeladas durante diez años.
40. El que construyó más de 800 mil viviendas en nueve años, y dio jubilaciones de amas de casa.
41. El que implantó el Plan Estratégico del Sector Nuclear y la construcción de la Central Nuclear Atucha II.
Y el señor Hugo Moyano pasó a la oposición porque el gobierno nacional no aumenta el mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias. No tengo nada más que agregar. Hasta un pibe de 14 años –aunque sea un pequeño genio como Daniel Tilca– se da cuenta de lo obvio. Y claramente, los trabajadores también lo saben.

lunes, 16 de julio de 2012

2 de agosto: Día del hijo de puta


Y te deseo que vivas y disfrutes todos y cada uno de los 18.262 días de condena en la cárcel común que te corresponde, por mi mamá, por mi hermana y por todos miles de amigos, compañeros y familiares asesinados, perseguidos, torturados, secuestrados, desaparecidos y apropiados por tus esbirros.

domingo, 15 de julio de 2012

Ligustros al sol

Sebastián salió del despacho del decano, aliviado. La reunión había sido larga y había comenzado mal, con el rector sorprendido, o más bien ofendido, por el aviso inopinado de uno de sus profesores estrella. Encima, si bien el cuatrimestre había terminado, faltaban los exámenes de fin de año.. Eran las 17.30 de un viernes.

Subió a su auto y se fue para la casa de Andrea, su adjunta en la càtedra, que vivía en un barrio cercano al mar, de casas bordeadas de cercos de ligustrina. El mar lo fascinaba y lo atraía incansablemente.

Mientras conducía esos 35-40 minutos desde la universidad hasta la casa de Andrea, recordaba todas sus aventuras de vida. Había sido futbolista semiprofesional por un breve lapso, en los primeros años de su estudio en una universidad muy lejana de la actual. Una seria lesión lo obligó a concentrarse en los estudios, no sin antes dejar el estudio de ciencias duras por las ciencias humanas. Luego había publicado un libro que no había tenido mucho éxito, había vagado por Europa con un grupo de acróbatas, previo cantar en las calles por monedas. Hablando de política latinoamericana cierta mañana en un café de París con un profesor francés, sociólogo, éste había quedado fascinado y lo había invitado a un grupo de investigación. Había llegado a enseñar en Francia y publicado en coautoría algunas ideas bastante novedosas. Tenía una habilidad llamativa para resolver problemas, para decidir y para planificar.

Cuando decidió volver a sudamérica tenía ya casi 40 años. Concursó  y entró a la universidad como adjunto y a los pocos años, ganó la titularidad de la cátedra, sin oposición, a los 43 años y de eso hacía casi una década. Un par de años antes había aparecido Andrea en la cátedra, proveniente de otra universidad. Pronto llegó a ser su adjunta. Andrea parecía admirarlo o, al menos respetarlo de manera casi impropia, según su personal parecer. Era muy bella, algo regordeta, de cabello castaño claro aclarado gracias a las virtudes de la química. Ella solía callar su lucha silenciosa contra la diabetes y la tendencia a engordar. Sus ojos eran de un marrón demasiado claro.

Él tenía cierta consciencia de ser excesivamente bien considerado, era un poco diletante, pasaba del deporte a la física y de ahí a la filosofía de manera que nadie en su entorno podía seguir. Era un generalista del conocimiento y eso confunde a muchos, sumado a lo cual tenía aislados destellos de genialidad que le garantizaban admiración. Tenía tambien algo que el llamaba “intuición erudita” y que muchas veces lo llevaba a pronosticar fenómenos sociales y políticos con gran anticipación. Andrea en cambio se había concentrado siempre en la sociología y la filosofía y Sebastián intuía en ella una gran agudeza y sutilidad de comprensión. Sentía que Andrea lo estaba por alcanzar y superar en cualquier momento. Sin ir más lejos, a comienzo de la semana, habían tenido una acalorada discusión sobre Nietzsche en la cual los dos supieron, sin decirlo, que Andrea tenía la razón. Al otro día él se lo dijo, felicitándola, pero Andrea pareció sinceramente reticente a aceptarlo. El año siguiente sería dado el concurso de renovación de cátedras y Andrea en todo momento hablaba entusiasmada de continuar ambos. Incluso parecía más preocupada por él que por ella, cosa que Sebastián sabía era muy atinada.

Golpeó la puerta de la pequeña casa cuadrada y ascética de su adjunta, prefería eso antes que hacer sonar timbres o porteros eléctricos. Detestaba hablar a través de micrófonos de ese tipo de dispositivos, en donde no se ve la cara del interlocutor y eso valía para teléfonos, intercomunicadores, porteros eléctricos, celulares y otros por el estilo. Andrea, que vivía sola, atendió casi al instante.

Andrea estaba gratamente sorprendida de verlo, aunque se puso algo tensa como siempre que estaban solos fuera del ámbito académico. Él sospechaba que ella tal vez tendría miedo de que él se le declare, tal vez confundiendo su admiración por su jefe con otro sentimiento. Varias veces lo había sorprendido mirándola, admirándola con un sentimiento algo impropio para un compañero de trabajo. Tal vez pensara que Sebastián malinterpretara una admiración puramente académica y una muy buena relación interpersonal.

Andi preparó en una pequeña olla enlozada y con una decoración colorida una extraña clase de té del cual ella era la única que conocía la receta. No era la primera vez que Sebastián lo tomaba y le agradaba mucho, aunque detestaba el té porque le parecía la infusión por antonomasia que le dan a los enfermos, a los moribundos. Sabía que en la composición entraban hojas de coca porque las había visto, pero había en esa mezcla al menos otras 5 o 6 especies, y varias de ellas eran de diferentes tipos de té. Nunca le quiso preguntar a Andrea, porque quería que ese sabor sea único y sólo pudiera provenir de ella.

Hablaron de trivialidades, del tiempo fresco pero radiante que estaba haciendo al final de esa primavera, del color turquesa del mar en esa tarde que, no lo sabían entonces, pero ninguno olvidaría. Ella no le preguntó a qué venía y él lo agradeció. Por momentos la charla decaía y Andrea lo miraba con cierta educada intriga. Por suerte él había dejado establecido con ella de que la conversación podía interrumpirse sin que nadie busque una excusa para irse o fuerce la introducción de algún tema porque, ¿por qué hay que hablar siempre?, como él decía. No hay que temerle al silencio, decía, porque eso nos permite pensar mejor.

No obstante, pasaba el tiempo y Andi no parecía del todo relajada. ¿Todavía esperaría alguna confesión impropia?

Él cuando salió del despacho del decano sólo quería ir hacia ella, aunque no sabía bien si iba a declararse finalmente o a otra cosa.

Sólo se decidió luego de casi una hora en la casa de Andrea, mientras contestaba con evasivas las referencias de ella a los concursos y proyectos del año siguiente. En uno de esos silencios pensó sobre la diferencia de edad entre ambos. En otro sobre la inevitabilidad del sobrepaso intelectual que se avecinaba por parte de su querida colaboradora, que intuía más difícil para su fiel adjunta que para él mismo y no quería ser un estorbo en su vida. En otro hizo un repaso de en todos los países en que había vivido y en todos los trabajos en que había estado y se dió cuenta de que nunca había estado tanto tiempo en una misma ciudad, fuera de los años de infancia y adolescencia.

Al final se lo dijo y Andrea pareció atragantarse y luego se quedó incontables minutos en silencio, inmóvil: No –dijeron ella y la palidez de su rostro- no podés irte. Sus ojos de un marrón increíblemente claro se pusieron turbios, pero se contuvo. - Pensalo mejor. Bueno, concedió él con un dolor sordo que le crecía desde el mediastino. Se dirigió hacia la puerta y al despedirse se abrazaron tan pero tan fuerte, que casi quedan sin aliento. Nunca se habían tocado más allá del beso de saludo en la mejilla, y eso no era siempre. Él mucho tiempo después se dio cuenta de que esperaba que ella dijera algo, a pesar de su percepción de que la admiración de ella no se trasladaba a un plano sentimental. Pocas semanas después se fue de la ciudad, no sin antes dejarle una carta a Andrea en la que, en otras cosas, se excusaba de no haber atendido más el teléfono.

Siguió vagabundeando unos años hasta que empezó a ver los inconfundibles signos: Confusión de nombres, falta de palabras en los momentos más inoportunos, ira repentina e inmotivada, dificultad para resolver problemas. Terminó en un asilo no muy lejos de su ciudad natal, tan distante del mar que tanto amaba.

Lo último casi coherente que se le escuchò decir a Sebastian antes de que lo consumiera la niebla de un Alzheimer implacable fue: “… ojos marrón claro, tan claro que, de serlo más, hubieran podido ser de miel”.




Esteban Cámara
Santa Fe, 15 de julio de 2012

viernes, 13 de julio de 2012

Refutación de las "razas" humanas


Hace no mucho tiempo leía en Telesur sobre una mujer inglesa que insultaba en un tren de Londres a todos aquellos que le parecían inmigrantes y los instaba a dejar la patria de los “ingleses”. Ello me llevó a preguntarme ¿Que son los ingleses en términos culturales y genéticos?

Las islas británicas, ingresan a la historia clásica como pobladas por celtas, a su encuentro con los invasores romanos. Esos pueblos celtas provinieron de la península ibérica, según investigaciones genéticas muy recientes. Los romanos ocuparon el sudoeste del territorio durante cerca de cinco siglos. Al término del período romano, las islas británicas fueron invadidas por pueblos sajones propiamente dichos, anglos (también sajones) y jutos (pueblo dinamarqués). Una y otra vez soportaron ataques de los vikingos que tambien dejaron su huella genética. Finalmente, en el siglo XI, los normandos (del norte de francia, descendientes de vikingos) llegaron a las islas y constituyeron las clases gobernantes.

Para complicar aún más las cosas, un estudio muy reciente indica que tanto la genética europea, como asiática y del África norsahariana contienen un 2 a un 5% de genes neanderthal. Sólo los africanos subsaharianos carecen de rastros de este mestizaje. 

Viendo este verdadero crisol de genes me pregunto ¿Son los ingleses celtas, celta-romanos, sajones, normandos o vikingos? Más propiamente serán una mezcla variable de todos ellos, con un sutil toque neanderthal. Menos mal que se trata de islas…

Vayamos a los españoles, tal vez aquí las cosas sean más sencillas. Configurada sobre un sustrato celta (o celta-neanderthal), con incidencia fenicia, griega y de otros pueblos mediterráneos, España luego recibiría la dominación romana Tal identidad se suscitó entre romanos e ibéricos que Roma les otorgó la ciudadanía romana. Al colapsar aquel imperio, se instalaron allí los visigodos (otro pueblo germánico proveniente del sur de Suecia y con travesía desde el oeste de Rusia hasta España y el norte de África. Pasaron también por Iberia los Vándalos, otro pueblo germánico que terminó radicándose en el norte de África (Túnez). Luego los visigodos serían vencidos por los moros, integrados mayoritariamente por bereberes con oficialidad árabe. Hubo, incluso, alguna incursión normanda (o sea, descendientes de vikingos) por la zona de Cataluña y frecuentes contactos con la amplia Francia de Carlomagno (integrada en ese entonces por regiones que hoy son holandesas, belgas y alemanas) de Asturias, Euskal y Cataluña, sobre todo por configurar la “Marca Hispánica”. Además de ellos, no nos podemos olvidar de los aportes culturales y genéticos, desde el norte de áfrica, de los judíos sefaradíes (Sefarad, quiere decir España en hebreo).

Recapitulemos, un español ¿vendría a ser celta, celta-romano, visigodo, moro, judío, vándalo o una mixtura de algunos o varios de esos pueblos?

Muy complicado, pasemos a Francia. Bueno, teníamos “originalmente” (porque antes de ello, vaya a saber) a los galos (celtas), luego llegan los romanos, luego los francos (también de estirpe sajona), sumados a los aportes más o menos pasajeros o residuales de neanderthales, visigodos, vándalos, vikingos, judíos y … hasta mongoles (si Ud. tiene grupo sanguíneo B o AB, felicitaciones, tiene al menos un ancestro mongol o tártaro). No conozco mucho del resto de Europa, pero no es muy diferente en cuanto a la increíble variedad de aportes genéticos y culturales. Recomiendo aquí la lectura de Foucault: Genealogía del racismo (Il faut défendre la société).

Bueno, entonces, de razas puras no podemos hablar en Europa, no. Está claro que los europeos son un producto de mestizajes secuenciales y allí, precisamente, reside la principal riqueza de Europa. Cada uno de esos pueblos aportó anticuerpos, tecnologías, variedad genética, cultura, relaciones. Europa, para decirlo bestialmente, fue un cogedero, un caldero de genes y un laboratorio cultural potentísimo que interrelacionó África, Oriente cercano y lejano, el Ártico y la misma tierra europea.

Hasta aquí notarán que he evitado hablar de “raza”, prefiriendo el término pueblo o cultura. Ocurre que desde la biología se refuta completamente la noción de raza humana. Los seres humanos nos diferenciamos en apenas un 0.1% de nuestros genes, en promedio. Las diferencias entre lo que hasta el siglo XIX se llamó “raza” (término fuertemente ideológico e imprescindible para la hegemonía política y económica de las aristocracias europeas) se han demostrado como únicamente y crasamente superficiales: Color de piel, color de ojos, color y aspecto del pelo, dimensiones de los miembros y escasamente más. Ni la fisiología, ni las resultantes intelectuales indican diferencias significativas y constantes entre las mal llamadas razas humanas. Si pensamos en las razas animales, por otra parte, también se revela que son producto de prácticas humanas conscientes: Separación, selección de características, cruzamientos forzados y otros. 

Otro interesante aporte de la biología lo constituye el concepto de “vigor híbrido” (o heterosis), resultante de la mezcla de genes que favorece generalmente la salud, las defensas, las expectativas de vida y otras características de los seres vivos.

Entonces, en el rechazo a los inmigrantes del que hablaba al remontarme al ejemplo del principio, además de la ideología repulsiva que se emparente al nazismo y está íntimamente relacionada con el egoísmo más extremo, vemos también a la ignorancia. Los presuntos derechos raciales de esa persona “inglesa” no se remontan más que a unos pocos siglos y son tan válidos como los de cualquiera en términos biológicos y culturales.

En alguna ocasión, espero que no muy lejana, hablaré de esto de la inmigración desde el punto de vista filosófico, enlazando lo económico con los derechos y libertades de las personas.




Esteban Cámara
Santa Fe, 13 de julio de 2012

jueves, 12 de julio de 2012

España y el lobo

España, caperuza sangre y oro, está desde hace tiempo a merced del lobo. De España, particularmente de Asturias y León, vinieron a fines del siglo XIX mis bisabuelos maternos Crisanto García y su esposa Florencia Fernández (línea paterna) y Jacinto Vigil (hijo de Celestino Vigil y Juana Parajón) y su esposa María de Diego. Ignoro cual de ellos era de Pola de Siero, localidad asturiana que mencionaba insistentemente mi madre. De la rama paterna también, mayormente mis ancestros provinieron de España, aunque allí con orgullosos componentes de las primeras naciones de América.
El lobo no le da tregua a España. Su asfixia económica disfrazada de ayuda la está quebrando en dos. O en mil. El lobo es el FMI, es el Banco Central Europeo, es Merkel y es Rajoy. Es el neoliberalismo, el capitalismo salvaje, la derecha.
 
Introducción

A fines de 2007 estuve en España atendiendo a una beca que me fuera otorgada por el estado español y fundaciones como Ceddet y la de Telefónica de España. En ese momento Madrid era una fiesta, la gente estaba alegre y en la Puerta del Sol de cada 5 personas que uno encontraba 4 hablaban en otros idiomas: Alemanes, Franceses, Italianos, Yanquis, Japoneses, Ingleses y otros. Yo compartía el seminario en el INAP de Madrid con otros latinoamericanos y verdaderamente estabamos asombrados por la riqueza que veíamos. Las calles impecables y bien señalizadas, los subtes, los ferrocarriles, los frentes impecables de los edificios modernistas del centro de Madrid (sobre todo por la zona de La Gran Vía, en donde yo paraba), el movimiento de gente, el arte de los museos y tantas otras cosas. No obstante, uno de los profesores, Carvalho, nos advertía sobre cierto peligro: “Los españoles nos creemos ricos, pero no lo somos. La Unión Europea nos ha dado la plata. Vivimos como ricos pero sin serlo.”
Estas palabras fueron proféticas y a menos de un año de ellas, luego de iniciada la crisis mundial por parte de los EEUU, España empezaba a tambalear y a establecer el ciclo de ajustes-recesión-déficit y quiebras bancarias-más ajustes.
Luego, a principios de 2010 publicaba en facebook distintos artículos en donde advertía que la vía elegida para el abordaje del problema, ya esbozada en el párrafo anterior, era esencialmente errónea.
 
Primer artículo
 
Para el neoliberalismo no hay ajuste que alcance, originalmente publicado en FaceBook el Sábado, 15 de mayo de 2010 a las 10:32

Cuando empezó la megacrisis internacional, allá por 2008, yo pensé: Es el fin del neoliberalismo. Me equivoqué feo. Las grandes potencias, primero salieron a asistir a los bancos y grandes empresas. Sus ejecutivos, aliviados, pudieron seguir cobrando millones de dolares. La gente quedo desempleada y sin vivienda (10% de desocupacion en USA, 20% en España, por ejemplo). De empezar a redistribuir y a regular mas justamente los negocios y las finanzas nadie habló. Ahora se vino el ajuste en Grecia y España (y a no dudarlo que les van a seguir otras economias marginales de la eurozona): no contentos con haberse robado los ahorros (y las viviendas) de los que tenian un poco mas, el gran capitalismo ahora va por el pan de cada día de la clase media y de los pobres. Esto es un círculo vicioso: luego seguiran otros ajustes.
Párrafo aparte para las economías latinoamericanas (Brasil, Venezuela, Bolivia, Argentina, Ecuador) que, como reconoció el mismo Strauss Kahn (Director por ese entonces del FMI), capearon mucho mejor la crisis. Lo que no dijo Strauss Kahn es que esto fue posible porque esos países (otrora minimizados y considerados burlonamente lamentables por parte de los mismos que hoy, en el primer mundo, se quedaron sin trabajo y casa) rechazaron los mandatos y "recetas" (homicidas) del propio FMI y abandonaron el neoliberalismo.
Lo que no funciona ES el Neoliberalismo. En mayo de 2010 Sandra Russo denunciaba en un articulo de Página 12 que no se habia cambiado la logica económica-política que empezo a fines del siglo XX (esto no es otra cosa que el neoliberalismo). Claro, mientras los que tengan la manija sigan siendo los mismos no va a cambiar porque ellos SIGUEN GANANDO, así tengan que fagocitarnos a todos en el proceso. La gula del capitalismo es interminable y es capaz de comerse todos los recursos, hasta incluso destruir el medio ambiente, por no sacrificar ni un centavo de ganancia.
En los inicios del neoliberalismo, los Punk cantaban: NO HAY FUTURO.
Hay que cambiar de sistema. No hay otra. Si no, no habrá futuro.
(Relacionado con el artículo Para los mercados no hay ajuste que alcance http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-145723-2010-05-15.html)
………..fin

Segundo artículo

Para el neoliberalismo no hay ajuste que alcance II: la venganza de los quebrados
, originalmente publicado el Martes, 25 de mayo de 2010

Repasemos: Islandia (tal vez el único país europeo que pudo salvarse, porque escapó a la lógica del ajuste), Grecia y España (que prepara su segundo ajuste). Ahora se suman Italia, Inglaterra y Alemania. ¿Y después?

Y es lógico: al no salir del esquema neoliberal sólo se les ocurre el ajuste. Pero el ajuste implica menos desarrollo, más pobreza, menos recaudación fiscal. Nuevamente entran en déficit y tienen que llegar a un nuevo ajuste. Y el ciclo no se detiene mientras no cambien la lógica del juego. El juego que coordinan Strauss Kahn y el FMI y en donde, ahora, sólo ganan unos pocos. Pero ganan siempre, aún a costa de las condiciones de vida y el futuro de muchos.

Los que quebraron primero, los que debieron dar la alarma de que el sistema mismo no sirve, parecen vengarse llevando al ajuste a los que los hicieron apretarse el cinturón. Y luego seguirán otros.

http://www.elpais.com/articulo/internacional/Italia/Alemania/preparan/planes/ajuste/elpepuint/20100524elpepuint_11/Tes
………..fin
 
Los errores y la falta de firmeza para defender a su pueblo del gobierno socialdemócrata de “Mr Bean” Rodríguez Zapatero, llevaron a España a profundizar la crisis al aceptar sin el mínimo amago de cuestionamiento la lógica del ajuste que pregonan tanto el FMI como el Banco Central Europeo. Con una falta de reacción notable, Rodríguez Zapatero puso la cabeza él solito en la guillotina que se llevará al cementerio, seguramente, su carrera política.
 
Tercer artículo

Para el neoliberalismo no hay ajuste que alcance III: El agujero negro “FMI” no deja de tragarse potencias económicas” Publicado el sábado, 13 de agosto de 2011.
 
En estos días de ajuste norteamericano y temblequeo generalizado en Europa no puedo menos de reproducir mi análisis del año pasado. No soy economista, eso es evidente (aunque algo de economía estudié en los posgrados), pero creo que hay un error básico en los planes económicos de ajuste neoliberal que está fuertemente prescripto en la teoría económica: “No se deben trasladar nociones de la microeconomía a la macroeconomía”.
Explico: en una familia (microeconomía) cuando los ingresos están por debajo de los egresos la familia elimina gastos superfluos y lujos y recorta al máximo todo lo demás (ajusta). De no ser posible incrementar los ingresos es lo único que funciona, realmente funciona. En un país (macroeconomía) eso es una boludez, porque el ajuste (disminución de gasto social y reducción de salarios, jubilaciones y beneficios laborales) provoca retracción del consumo y del crédito, la economía recesiona y los ingresos fiscales vuelven a disminuir. La crisis se ahonda y se suele terminar en un estallido social (Argentina: Diciembre de 2001)
Doy por hecho que los economistas top que proponen estos ajustes lo saben y lo hacen simplemente por hijos de puta, para seguir ganando ellos y sus patrones. Los preocupantes son los políticos berretas que les hacen caso (Rodríguez Zapatero, Obama, Papandreu, Cowen, etc) y terminan hundiendo a su pueblo en la misera. Ellos a su vez, se van a terminar quedando sin carrera política y pasarán a la historia como los grandes hijos de puta. No es que no lo sean ni tampoco se van pobres de la gestión.
El fracaso económico se contagia a países que funcionan con la misma lógica, a la manera de los agujeros negros del espacio.
El ciclo: crisis (¿estallido?) – ajuste - recesión no falla. En lugar de ajuste tienen que hacer como Argentina 2003-2011 o como hizo Franklin D. Rooseveldt en USA 1931: una política de fomento del consumo, obras públicas, ayuda social, regulación financiera y laboral, créditos blandos, etc.
O sea, la única salida es sepultar el neoliberalismo.
……….. fin 

Un nuevo actor aparece en el horizonte, los Indignados. El 15 de mayo de 2011 comienzan con una acampada en la Puerta del Sol de Madrid. Se trata mayormente, aunque no en exclusiva, de jóvenes con formación universitaria y que hasta hace poco se habían emancipado (hubo un subsidio para pagar alquileres y posibilitar que dejaran las casas paternas). Habían perdido sus casas, sus trabajos o ambos o no podían conseguir ningún trabajo con remuneración superior a 1.000 euros. Adoptan la bandera de la antipolítica (su principal error: La solución sólo puede provenir de la política) y el “que se vayan todos”. Ahora, si se van todos (como preguntaba yo en otra nota ¡Quien queda?, ¿un militar, un rey, la iglesia?), He aquí el error de los indignados: La antipolítica. En las elecciones siguientes llamaron a la abstención y ganó su peor enemigo: La derecha, Rajoy, el franquismo. Las banderas del lobo del internacionalismo burgués flamearon más que nunca sobre la tragedia española en ciernes.
 
Asumió Rajoy el 21/12/2011 y ya lleva interminables ajustes. El último es una traición a sus promesas de campaña: La suba del IVA a cambio de una ayudita para los “pobres” bancos, los principales responsables de la crisis. Ese auxilio se traduce en más millones para los directivos … ¿Y la ayuda para la gente para cuando? ¿Para cuándo la ayuda para el que quedó preso en el círculo vicioso de desempleo y deshaucio.
 
Uno de los sectores que se rebela contra esto son los mineros asturianos del carbón quienes, entre tantos fraudes sufridos, vieron desaparecer fondos que la UE asignó para subsidiar la reconversión a industrias más sustentables. Esos fondos fueron a parar a propósitos cosméticos de las ciudades centrales como Oviedo y Gijón u otros fines ridículos.
 
 Manifestación en apoyo a los mineros asturianos en La Gran Vía, Madrid, 10/07/12

Los medios y sus intereses y representaciones
Como siempre en estos casos, los medios de comunicación actúan como resguardo y cortina comunicacional de las políticas de ajuste. Nada está mal para ellos mientras se trate de asfixiar al pueblo, lo disimulen como quieran. Los grandes medios, es obvio a esta altura, pertenecen y representan a los grandes intereses económicos y para ellos trabajan con gran eficiencia. Uno de los hallazgos de sus periodistas-esbirros es tildar a los indignados de “perroflautas”, que quiere decir, alguien muy volado, “improductivo”, un hippie por ejemplo, que va a la plaza a tocar su flauta con su perro. Cabe aquí la frase de Malcolm X: “Si no estáis prevenidos ante los medios de comunicación, os harán amar al opresor y odiar al oprimido”.
 
El marco europeo
Paralelamente, el resto de Europa se hunde en la recesión, encabezada por Grecia, el país más débil. Así van Portugal, Irlanda, Alemania, Inglaterra y Francia, más cerca o más lejos del desastre pero en camino a ello sin duda.
Una luz de esperanza la enciende Hollande en Francia, con sus propuestas de fomento económico y políticas antiajuste. Veremos si no le quiebran el brazo sus socios de hierro.
El Euro ya casi tiene fecha de vencimiento, deshauciado hasta por la directora francesa del FMI, Cristine Lagarde. Poco se puede esperar de países que no pueden ni siquiera variar el tipo de cambio para proteger sus débiles industrias frente a la pujanza de sus similares de la europa nórdica.

Posibles soluciones
No puedo vislumbrar ninguna que no pase por el abandono del Euro y las políticas de ajuste del FMI. En tal caso, lo que tendrían a su alcance, sería: Devaluación de sus monedas nacionales, fuerte fomento de la producción industrial, el consumo y el empleo, aumento del déficit si es necesario atendiendo a estos objetivos. Sobre esto ya han escrito el premios nobel de economía Joseph Stiglitz. Otro premio nobel, Paul Krugman, en cambio propone no salir del Euro, pero abandonar la lógica del ajuste. Recomiendo que se los lea. 


Agregado el 29/07/12: Imperdible artículo de Paul Krugman http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-199801-2012-07-29.html





Esteban Cámara

miércoles, 11 de julio de 2012

Locura de padres por dejar a sus hijos en la escuela


Desde hace muchos años me llaman la atención las costumbres de los padres y madres que llevan a sus hijos a la escuela en auto: Llegan apuradísimos, estacionan en cualquier lado, en doble fila, en las esquinas, en sitios en donde evidentemente está prohibido o es peligroso. Parecen desesperados por entregar “la carga” para cuanto antes volver a subir a su auto y salir huyendo como después de cometer un crimen. Supongo que yo alguna vez lo habré hecho así, pero desde hace mucho tiempo ya me dí cuenta de lo absurdo que es.

En todo ese apuro en el que incurren esos padres arriesgan su vida, la de sus hijos y la de terceros. Arriesgan accidentes con posibles daños personales y materiales estacionando en donde no se debe, bajando y subiendo sin las debidas precauciones y manejando alocadamente.

Además de todo eso hay que pensar en el contenido que les estamos trasmitiendo: La educación no es importante. Nos ven estresados, irreflexivos, manejando agresivamente, desaprensivos, imprudentes. Lo más probable es que les estemos dando una lección en donde su vida y la de otros vale menos que los dos minutos que podemos llegar a perder estacionando correctamente, aunque esto signifique hacerlo a una cuadra o un poco más de la puerta de la escuela (he tomado nota siempre de que nunca es mayor la distancia que existe desde el ingreso hasta algún lugar seguro de estacionamiento). Esos dos minutos, por un lado representan una setencientasava parte del día (un 0,7 %) mientras que por el otro pueden ser la diferencia entre vida y muerte, una vida saludable o una discapacidad o una pérdida importante de los bienes familiares.

Hay que pensar que uno no está transportando cualquier paquete, sino la “carga” más importante de su vida, como son los hijos y no a cualquier parte, sino a uno de los lugares en donde se define el futuro de esos mismos hijos. Y eso, por más que sea cosa de todos los días, no es menos relevante.

¿Costaría tanto buscar un buen lugar en donde estacionar con seguridad y hacerlo tranquila y prudentemente y con el debido tiempo y cuidado? ¿Es tan difícil dar el tiempo adecuado para que baje el niño con seguridad y tranquilidad? ¿Odiamos tanto caminar que no podemos llevarlos una cuadra o cuadra y media, relajados y  atentos, haciendo sentir a los hijos que son importantes ellos y su ida a la escuela? ¿O acaso tememos tener que comunicarnos con ellos en esos dos minutos?



Esteban Cámara

martes, 10 de julio de 2012

El juego de la escondida en 1977


A fines de marzo de 1977 una patota de esbirros de la dictadura militar argentina, vestidos de civil, habían secuestrado a mi hermana Ana, de 21 años, militante de la JUP de la Universidad Católica de Santa Fe. Yo tenía 16 e iba a 5to. año de la secundaria y nuestro hermano Guillermo, 20. A ninguno nos llevaron a pesar de que habíamos tenido cierta militancia, si bien a esa altura ya no.


Junto con mi hermana también desaparecieron algunos libros y otros objetos de casa, entre ellos una colección de pipas que había sido de papá. Vaya a saber qué tenían de subversivas nuestras pobres cosas…

Pasados los días de incertidumbre iniciales supimos, extraoficialmente, que Ana estaba en un centro de detención legal y pronto sería reconocida, lo cual nos tranquilizó mucho. No obstante estuvo casi 5 años en prisión en condiciones perversas. Con el tiempo supimos de miles de torturados, violaciones, asesinatos, vuelos en donde se tiraba a los detenidos al mar, robos de bebés y atrocidades ni siquiera superadas por el nazismo.

Aunque parezca extraño, mi sentimiento por aquella época, más que de temor o indignación, era de vergüenza: Temía que me señalasen con el dedo o me echasen de la escuela o del grupo de deporte que integraba. Afortunadamete nada de eso ocurrió, pero la gente de nuestro entorno, mis amigos, sus padres y otros vecinos, no querían saber, no preguntaban, no tocaban el tema. Y si uno empezaba a hablar te interrumpían invariablemente. No querían saber nada.

Yo empecé a notar enseguida del secuestro de Ana que, cada tanto, un hombre me seguía, No era algo continuo, el seguimiento parecía durar un mes y después desaparecía. Luego de dos o tres meses sin novedad, se reiniciaba. Lo hablamos con Guillermo y él había notado que le hacían lo mismo. Luego supe que a otros hermanos de detenidas les hacían lo mismo. Chequeaban, y al mismo tiempo amedrentaban.

Cierta noche, más o menos en octubre de 1977, estábamos en la casa de un amigo, Eduardo, en la Avenida J. J. Paso del barrio sur de Santa Fe, en donde con mi familia vivíamos en uno de los monoblocks. Mi amigo vivía en un chalet de enfrente de los edificios. Fantaseábamos, como siempre, con armar una banda de rock. Éramos amigos y vecinos desde hacía 10 o 12 años. 

En la casilla de la parada de colectivos de los edificios creo ver la figura inconfundible de un tipo robusto y bajo, de pelo cortito que parecía esperar algún micro, pero no subía a ninguno. Nos pareció que nos seguía con la vista. Era muy parecido a otros que cada tanto me “acompañaban”, desde lejos, a la escuela, o al centro, o a la casa de Papá.

Hasta no hacía mucho tiempo jugábamos cotidianamente con nuestros amigos al juego de las escondidas, supongo que todos lo conocen, en donde uno de los chicos (el “buscador”) cuenta tapándose los ojos hasta un número suficiente, proporcional al número de jugadores, mientras los otros se esconden. El lugar en donde el “buscador” cuenta lo llamamos “tochi” en Santa Fe, en otros lugares lo llaman “pica” o “casa y generalmente es un árbol o poste. Luego de terminar de contar el buscador debe salir a detectar a los escondidos y cuando los ve claramente, debe gritar su nombre: ”¡Tochi fulano!”. Allí vuelven corriendo los dos hasta el tochi y el que lo toca primero, gana. Si ganó esa carrera el escondido, zafa de cualquier obligación pero si el que ganó es el buscador, el primer escondido detectado será condenado a ser el buscador en el turno siguiente. Así se sigue hasta encontrar al último. Pero si el último escondido llega al tochi antes que el buscador y grita: “Piedra libre para todos mis compañeros”, el buscador debe volver a contar mientras los demás se esconden, un rol al que todos rehuyen. Hay que esconderse bien y tener piernas rápidas para evitar el castigo.

Volviendo a aquella noche, le hice notar a mi amigo del tipo en la casilla del colectivo y sin pensarlo en lo más mínimo, comenzamos a movernos rápidamente, al principio atontados. Primero fuimos hacia el oeste por el cantero central de la avenida, desde la casa de Eduardito hasta la esquina de 4 de enero. Luego volvimos por la vereda norte y nos metimos nuevamente en su casa. Desde la esquina nos miraban. Salimos, cruzamos la avenida y fuimos por el costado de los monoblocks hacia el sur, hacia la oscuridad, más allá había un arenal desierto al que llamábamos “El gran chaparral” y en donde hasta hacía poco jugábamos a vaqueros e indios. Creimos ver all hombre moverse hacia nosotros.

Después de pasar corriendo al costado de los monoblocks, más allá del tejido que hacía de límite con el baldío de al lado y antes de llegar al arenal doblamos hacia el este en Irigoyen (ahora se llama Loyola) y nos hundimos en las profundidades del Parque Sur a las corridas, entre carcajadas contenidas, de puro pendejos que éramos. Yo tenía 16 años, Eduardo 15. Corríamos con el corazón a mil, jugando aunque con cierta noción de peligro, respirando ruidosamente y hablando entrecortadamente, atropellando con la siguiente frase a la anterior, inconclusa. Nuestra madurez estaba más cerca del juego de las escondidas que del de la vida y la muerte.

Con el corazón a los tumbos, jadeantes y con un mínimo de miedo, espiamos desde la escuela Monteagudo, una institución para niños hipoacúsicos y/o con problemas de aprendizaje, hacia el oeste, hacia la parada de colectivos. No vimos al tipo.

Cruzamos de una estampida la avenida J. J. Paso hacia el norte, casi desierta aquella noche, corriendo más allá del recodo que hace al bordear la escuela hacia el sur. Subimos por calle 9 de Julio, temblando de emoción. Doblamos dos cuadras más allá, por Uruguay hacia el oeste, hasta calle 4 de enero, siempre corriendo como potrillos desbocados. Esperamos un poco en cada esquina, atisbando nerviosos hacia atrás, pero también hacia las otras direcciones. Aparentemente, lo habíamos perdido.

Luego de unos minutos bajamos por 4 de Enero y, al llegar a la esquina con J. J. Paso, miramos hacia el este, hacia la parada de colectivos en donde inicialmente estaba el tipo: Habíamos trazado con nuestro movimiento un cuadrado casi perfecto. El hombre no estaba en la parada ni en las cercanías. Vaya a saber.

Nos miramos con esa alegría pueril de la criatura que ganó el juego de la escondida y, sin decirnos nada, nos fuimos cada uno a su casa, justo a tiempo para cenar, todavía emocionados y sin decir nada a nuestras familias. Jamás volvimos a hablar del tema. Incluso hasta este año, más de tres décadas después, nunca había contado esta anécdota.

Al salir para mi colegio, el Nacional, al otro día, en la parada de colectivos había un tipo flaco y alto, de pelo cortito. Su colectivo no llegaba nunca. 






Esteban Cámara
Santa Fe, 8 de octubre de 2008

domingo, 8 de julio de 2012

El loco y el poeta: La diferencia según Foucault

"El loco, entendido no como enfermo, sino como desviación constituida y sustentada, como función cultural indispensable, se ha convertido, en la cultura occidental, en el hombre de las semejanzas salvajes. Este personaje… es el que se ha enajenado dentro de la analogía. Es el jugador sin regla de lo Mismo y de lo Otro. Toma las cosas por lo que no son y a unas personas por otras, ignora a sus amigos, reconoce a los extraños; cree desenmascarar e impone una máscara. Invierte todos los valores y todas las proporciones porque en cada momento cree descifrar los signos: para él los oropeles hacen un rey. Dentro de la percepción cultural que se ha tenido del loco hasta fines del siglo XVIII, sólo es el Diferente en la medida en que no reconoce la Diferencia; por todas partes ve semejanzas y signos de la semejanza; para él todos los signos se asemejan y todas las semejanzas valen como signos. En el otro extremo del espacio cultural, pero muy cercano por su simetría, el poeta es el que, por debajo de las diferencias nombradas y cotidianamente previstas, reencuentra los parentescos huidizos de las cosas, sus similitudes dispersas. Bajo los símbolos establecidos, y a pesar de ellos, oye otro discurso, más profundo, que recuerda el tiempo en el que las palabras centelleaban en la semejanza universal de las cosas: la Soberanía de lo Mismo, tan difícil de enunciar, borra en su lenguaje la distinción de los signos." Les mots et les choses (Las palabras y las cosas), Michel Foucault, cap. III Representar, punto 1 Don Quijote, 5to párrafo. Trad. Elsa Cecilia Frost, editorial siglo XXI.

Es muy interesante cómo Foucault diferencia algo que en la cultura popular parece haberse confundido y que se evidencia en el adagio “De poetas y de locos todos tenemos un poco” y en múltiples muestras de falsa identificación entre ambos sujetos culturales. Muchas veces el poeta (también el científico, el investigador y todo aquel que tuvo la desgracia de nacer con o desarrollar un espíritu crítico) es tildado de loco en el extraño pero familiar mundo de eso que solemos llamar “saber popular”, pero que no lo es, no al menos en cuanto a "saber".

Es menester recordar estos conceptos: El loco está perdido en la metonimia, confunde causas y efectos, parecidos e identidades, formas y contenidos, contenidos y continentes, anterior y posterior. Confunde y Se confunde. El poeta, en cambio descubre, desenmascara, denuncia. Usa la metáfora, la metonimia y la alegoría para mostrar conexiones y recuperar los parentescos.

La identidad atribuida a estos sujetos culturales, tan distintos, es un truco no inocente de la cultura de masas (o de esa otra invención que suelen llamar, con poco sentido, sentido común) y busca desacreditar toda visión que se oponga a la cómoda concepción de la realidad que le han impuesto los medios de comunicación, la escuela, la iglesia y el poder a los sujetos “sujetados”.




Esteban Cámara
Santa Fe, 08/07/2012

viernes, 6 de julio de 2012

La alegoría de los zombies

El protagonista de estas obras, ya sean películas, programas de televisión, cómic o libro, invariable y paradójicamente, nunca es un zombie. Llamémosle “no-zombie”, para no caer en conceptos moralmente calificados, como por ejemplo “normal”. Tampoco me parece correcto usar términos que parecen referir a una especie de biopoder foucaltiano, como sería el caso de “no infectado”. Además de no ser zombi, este protagonista genérico es un perfecto burgués: Está bien vestido, limpio, vive en ciudades, tiene casa y, casi siempre, auto.

En la guerra que se instaura, siempre los zombis atacan con hambrienta saña a los que no lo son. Los zombis son torpes, lentos y carentes “casi” por completo de inteligencia (como veremos es muy importante el “casi”). Sus ropas están sucias con infinidad de cosas, predominando la sangre y, generalmente están heridos, tienen el cuello y alguna o varias extremidades quebradas. No parecen sentir el dolor y su gula es furibunda, irrefrenable.

Todos los años se estrenan varias películas sobre el tema, con ligeras variantes. Hay comedias, incluso como “Shawn of the dead”. Pero en casi todos los casos, ganan los zombis. Su victoria suele ser inexorable. A mí me encantan.

Tanta reiteración debe significar algo, ¿no?

Además de la furia, el hambre, la suciedad, la torpeza, etcétera, el elemento fundamental de mi teoría es analizar cuál es la línea de la batalla de los zombis contra los no-zombis. Siempre los no-zombie terminan refugiados en un bien: Una casa, autos o camiones, una granja, una fábrica, un centro comercial. Todos estos objetos son símbolos de estatus burgués y/o manifestaciones de su poder o medios de producción. Esa es la línea de confrontación: El poder del capital contra la fuerza bruta, las manos desnudas.

Los zombies, en su búsqueda de carne fresca, generalmente (aunque no exclusivamente) humana, atacan esos bienes y los no zombies se refugian en ellos más que como fortalezas casi como si fueran talismanes, como si estuvieran embebidos de un poder mágico. Los no-zombie trazan la línea de batalla en los límites de su mercancía-fetiche, de sus bienes más monumentales. No obstante, casi nunca el resultado es bueno: Tales refugios terminan cediendo casi invariablemente frente a la presión kamikaze y descerebrada de los zombis y su número. La masa bruta termina triunfando, con sus cabezas rompen ventanas y cercas, trepan unos sobre otros escalando muros y saliendo de fosos. En estos casos la salida sólo será escapar a una isla o la hecatombe total que termina con todos, zombies y no-zombies.

Es muy significativo que la única manera de destruir a un zombie es dañar significativamente su cabeza. Esto es muy rico, casi Gramsciano: Parece que en la hipótesis del zombie la única medida exitosa de de los no-zombie consistirá en hacer que estos torpes y deteriorados seres que casi no piensan … dejen de pensar por completo.

Una película que resulta particularmente significativa a este respecto es la ya mencionada comedia de horror inglesa “Shaun of the dead” (UK, 2004, de Edgar Wright) que en el mercado Argentino se llamó “Muertos de risa” (¿? viendo la calidad de la traducción de nombres de películas, me pregunto si habrá que ser idiota para que te elijan para esto o te dan un fuerte golpe en el cráneo con una maza de dos kilos el primer día de trabajo).

La película homenajea y satiriza al mismo tiempo a las películas iniciadoras del tema, particularmente a las de George Romero, quien diseñó la estética y reglas narrativas de este subgénero del horror. Tan impresionado quedó el propio Romero con este film que contrató a los dos protagonistas Simon Pegg y Nick Frost para aparecer como zombies en su cuarto abordaje del tema “Land of the dead” (USA 2005), llamada sorprendentemente bien en Argentina "Tierra de muertos”.

Volviendo al tema, lo importante de esta película para mí es que los zombis, hacia el final de “Shawn of the dead”, terminan siendo atenuados químicamente, controlados, “domesticados” (aunque no del todo) y … usados como mano de obra esclava para las tareas más sucias y ultrajantes. Hmmmmm ¿no les suena?

Otra película impresionante desde el punto de vista semiológico es precisamente la ya mencionada “Land of the dead”, de George Romero (¡qué genio!) en donde los zombis han triunfado y dominan el mundo. Los remanentes no-zombie se refugian en recintos amurallados: Cualquier reminiscencia de los barrios privados… no es casualidad. Los muertos vivientes ahora son un poco más inteligentes (aprenden a vadear ríos y a usar armas) y tienen un líder: Big Daddy, “casualmente” … ¡de piel negra!.

Sobre el final de la película el protagonista no zombie (interpretado por Simon Baker, el de The Mentalist) se da cuenta de la inutilidad de seguir luchando y sella implícitamente una tregua con los muertos que parece iniciar una particular clase de apartheid, aunque esta vez sin supremacía “blanca”, mutuo.

Otra película reciente es, también de George Romero: Survival of the dead (USA Canadá, 2009), en donde se plantean las dos políticas de manejo del tema zombie: La compasiva, integradora (bastante delirante, en el contexto) y la lucha destructiva, sin cuartel.

Interesantes elementos de análisis proporciona, a su vez, la serie televisiva de AMC, de notable calidad: The Walking Dead, emitida por Fox desde el año 2010. De Frank Darabond, está basada en el comic homónimo de Adlard, Moore y Kirkman que se sigue editando y va por el número 99 (actualizado al 06 de julio de 2012). Allí se cuenta la historia de un grupo de sobrevivientes de la zona de Georgia, USA, comandados por un ex oficial de policía en su lucha por vivir en un mar de zombies.

Hasta julio de 2012 se han emitido 19 capítulos de la serie televisiva, estando contratados por AMC 26 más. La correspondencia con el comic no es total: Hay personajes que sólo existen en alguno de los medios y hay hechos que ocurren en ambos pero con significativas diferencias cronológicas. Dentro de estas diferencias, los primeros 6 capítulos de la serie se corresponden, a grandes rasgos con los 3 primeros episodios del cómic.

Los personajes de la serie tienen fuertes conexiones con los dioses del olimpo, particularmente Glenn (Hermes-Mercurio), quien se dedica a las excursiones de exploración y avituallamiento y es el portador y difusor de noticias. Daryl (personaje que no existe en el comic), siempre con su carcaj de flechas, recuerda a Apolo, mientras que el líder Rick Grimes, es claramente Zeus. Y así ocurre con otros personajes, tal vez no con todos. Esta es una interpretación propia, totalmente original (a partir de la temporada 3 esta correlación no se ha mantenido, nota posterior).

Mas allá de estas coincidencias, es interesante una de las características: A instancias de su líder y protagonizadas por él, el grupo o parte de él, suele embarcarse en diferentes expediciones. Algunas, bien motivadas, están destinadas a la obtención de recursos necesarios. Otras, más bien basadas en la venganza, la curiosidad o un cuestionable sentido de justicia, suelen terminar poniendo en peligro a todos, incluso a los que no participaron directamente en estas “salidas”. Finalmente, Rick toma consciencia de que esas salidas no sólo son innecesarias, sino directamente suicidas y amenazan la supervivencia del grupo. Existe aquí, a mi entender, una interesante metáfora de las aventuras bélicas yanquis, particularmente las posteriores a la segunda guerra mundial.

Otro elemento interesante es una frase que campea en esta obra: “Los zombies no se matan entre ellos”. Ellos son solidarios, no se atacan, no se molestan, compiten, pero sin estorbarse. Los no zombies se atacan, se roban, se asesina, conspiran contra otros similares y codician bienes y afectos con particular gula capitalista.

Yo hago una lectura ideológica integradora de toda esta alegoría: Los zombis representan a los pobres, la clase trabajadora, los inmigrantes del tercer mundo o el proletariado, en la visión de la burguesía de las metrópolis. Todo esto puede ser interpretado perfectamente en los términos del materialismo dialéctico.

Por último, todo este tema del inevitable triunfo zombi, tiene fuertes reminiscencias de la teoría enunciada por Kart Marx respecto del autogenerado agotamiento del capitalismo y la inevitabilidad del triunfo del proletariado en la dialéctica marxiana.







Esteban Cámara
Santa Fe, 25 de marzo de 2010 - 06 de julio de 2012