miércoles, 31 de octubre de 2012

El dilema de la pulga

Ricardito Alfonsín, hijo de aquel presidente que fuera bastardeado, ridiculizado y hostigado permanentemente por el multimedios Clarín y contra el que despotricaba duramente en público y en privado, hoy se ha alineado manifiestamente con los enemigos de su padre. Hay quien dice que es porque no ve lo que tal pseudoperiodismo (lobbysmo, en realidad) le hizo a su padre, otros dicen que no le importa.

Yo tengo una teoría diferente: Ricardo Alfonsín sufre el dilema de la pulga. Por sus propios medios es insignificante. Entonces piensa, bueno, me subo al lomo de un león y así voy imponer respeto. El problema es que sigue siendo una pulga y, encima, en cualquier momento el león se lo va a sacudir o lo va a engullir.

martes, 30 de octubre de 2012

La guerra contra las drogas

Con la detención del jefe de policía de la provincia de Santa Fe, una de las excusas que usaron los funcionarios (i)responsables de la policía fue que en el último año se habían hecho cerca de 1.000 procedimientos antidrogas, por lo cual a su juicio el desempeño de la fuerza y su responsable era inobjetable. 

Al momento de escuchar semejante pavada publiqué en este mismo blog la entrada "Falacias numéricas" alertando que lo importante era la trascendencia de los procedimientos y no su número. Es más, alertaba, si se trataba de 1000 pibes detenidos por tener un porrito en el bolsillo estábamos al horno.

Casualmente, el mayor narcotraficante detenido estaba radicado en la provincia, específicamente Rosario, y a desmedro de un nivel de vida excesivamente ostentoso para un ex mozo de café y actual "exportador" (¿?) de bananas, nadie de la policía provincial había reparado en eso. "No sabía", "nadie me dijo", es la cantinela boba de varios gobernadores (incluyo a los ex) y otros funcionarios para resguardarse en la propia torpeza.

Ahora, cambiando ligeramente el ángulo, quiero volver a poner sobre el tapete la política de penalización de la tenencia para consumo personal, impuesta como no podía ser de otra manera tras una agresiva campaña de los medios de comunicación oligopólicos. Luego de más de una década de funcionamiento de este paradigma de "combate" contra el narcotráfico las cárceles argentinas se llenaron de pibes que tenían un porro o un par de sobres de cocaína en los bolsillos. El argumento es que eso permitiría subir por la cadena de tráfico hasta los jefes y organizadores del mismo. Pues, malas noticias, esto no llevó a la detención de ningún narco, obviamente el consumidor no los conoce, apenas conoce al dealer. Eso sí, seguramente la política de penalización de la adicción, llevó a la captura y posterior pago de peaje por parte del dealer minorista a la policía. Los dealers siguieron operando aunque con alguna merma en el beneficio, que también habrán terminado pagando los adictos. 

Otro sí digo: Según un papelito muy poco utilizado por los poderosos (la constitución nacional, artículo 19), se preserva clara e indudablemente la privacidad de las personas "Las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están sólo reservadas a Dios y exentas de la autoridad de los magistrados. Ningún habitante de la Nación será obligado a hacer lo que no manda la ley, ni privado de lo que ella no prohíbe”. De ser así, ¿por qué no prohibir el sexo anal, las relaciones extramatrimoniales, las pizzas de rúcula o los pañuelos azules?

Resultados de la fecha de la liga "Guerra contra las drogas": 

Dealers 0 - Policías corruptos 1
Sociedad 0 - Narcos 2
Presupuesto estado 0 - Presupuesto penitenciario 3
Policía 6 - Adictos recuperados 1
Paz social 0 - Vendedores de recetas de guerra antidroga 4

Y el partido pendiente de la fecha anterior:

Dealers 0 - Adictos 0

Para completar el cuadro, recientemente la policía santafesina en un alarde de imbecilidad, prejuicio, fascismo y persecución de ideas ajenas (a ellos) persiguió, hostigó, detuvo ilegalmente y torturó a un joven militante de los derechos humanos. Otra colateralidad de la "guerra contra las drogas"... Fuente: DiarioUno

En fin, la penalización de los adictos es costosa, injusta, inconstitucional, atenta contra la salud pública porque penaliza a los enfermos e inútil en términos de seguridad y prosecución de las investigaciones. Paralelamente, la guerra contra las drogas (una de cuyas líneas es la penalización de los consumidores, junto con otras como la militarización de las acciones antitráfico y la ilegalización de drogas inocuas), hace rato que se perdió. Sus únicos beneficiarios fueron los narcos, los uniformados corruptos y los asesores-vendedores de recetas de guerra antidroga.



Esteban Cámara

lunes, 29 de octubre de 2012

Democracia y República

He aquí algunas de las problematizaciones que están publicitando los grandes medios de comunicación argentinos y que, como lógico reflejo, se contagian a gran parte de la clase media de este país:

¿Está desapareciendo la república?

¿Se vulnera, de una forma u otra, la institucionalidad?

¿Existe, por mínimo que fuera, riesgo de dictadura? ¿Qué es la democracia?


Analicemos:

República

El republicanismo como forma de gobierno significa el imperio de la ley y la igualdad de los ciudadanos ante la misma, sin privilegios de clase y el respeto por los derechos humanos. Una condición importante es que los mandatos de los gobernantes posean término y sean electos por el voto ciudadano. Así referido, por ejemplo, la Argentina no debería considerarse república hasta 1916 por lo menos, cuando se empezó a aplicar la Ley Sáenz Peña. Y tampoco lo hubiera sido en los períodos de dictaduras militares o fraude (no menos de 34 años del período 1916-1999, cerca de un 40% del tiempo). Peor aún, en los dos primeros siglos de historia del país autónomo, sólo un 24% del tiempo debiera considerarse plenamente republicano.

En primer lugar, respecto del sistema eleccionario no existe ni la menor sospecha fundada. Los índices de participación han aumentado y los resultados de las elecciones nacionales, desde 1983 en adelanto no han originados quejas. Existen personas que dudan de los mismos, pero sin aportar ningún indicio o prueba razonable, más bien parecen ser personas con una costumbre inveterada de poner en duda la realidad que no les conviene.

Respecto del imperio de la ley y el funcionamiento en general del poder judicial, nadie que entienda en la materia duda que la corte suprema de justicia actual es la mejor del período democrático, por la excelencia académica y la independencia de sus integrantes. En el resto del sistema judicial aparecen los matices, con jueces nombrados por la dictaduras o por acuerdos facciosos y con intromisiones exageradas de la iglesia católica, las corporaciones y los intereses económicos y de clase. Por otra parte, la calidad jurídica y la estabilidad de criterio de las sentencias, a mi juicio, deja bastante que desear. No obstante esto y la consiguiente dispersión y volatilidad de la calidad del servicio de justicia, lo menos que se puede decir es la misma que no es menor, todo lo contrario, a la del mejor período anterior.

La división de poderes se mantiene, sin inconvenientes. El trámite legislativo refleja a grandes rasgos el momento de la voluntad popular con una tendencia última a estar incluso a la vanguardia del pensamiento ciudadano. A veces el parlamento parece traccionar los avances inclusivos (y a este respecto podemos citar las legislaciones de matrimonio igualitario, identidad de género,  muerte digna y fertilización asistida), enhorabuena. Tampoco se puede atacar a la calidad republicana por este lado.

Queda, por último, referirse a los Decretos de Necesidad y Urgencia, herramientas de gobernabilidad de las que se abusó en ciertos momentos y que, a pesar de algunas denuncias más mediáticas que fundadas, aún en el período 2009-2011 en el que la correlación de fuerzas en la legislatura registró un virtual empate entre el gobierno y la enconada e intransigente oposición (a tal punto que no se funcionó todo el año 2011 sin presupuesto actualizado), tuvieron un uso lógico y menor al de otros períodos. 

Institucionalidad

A mi modesto parecer y concordante con la opinión del Sociólogo Ernesto Laclau, entre otros, el respeto a ultranza por la institucionalidad tiende a impedir cualquier cambio social, dado que la "institucionalidad" es el producto estructural-organizacional y legislativo de un determinado estado del equilibrio de fuerzas ideológicas y de clase. Parte de la oposición a este gobierno parece haber caído en el vicio del "Institucionalismo", el que pretende mantener a ultranza la institucionalidad, con énfasis en las formas, en la filigrana de los puntos y las comas de la redacción de leyes, ordenanzas, protocolos, escalafones y estatutos operativos, olvidando el objetivo último de la función del estado y los valores republicanos y humanos intrínsecos.

Para terminar el tema, sólo quiero reiterar lo ya expresado: La clase media a veces parece verdaderamente incapacitada de observar CONTENIDOS. Las FORMAS, magnificadas casi hasta el delirio por su propia percepción de clase, se los ocultan. 

Democracia

A veces me sorprendo al analizar lo que se connota de las expresiones de muchos de mis conciudanos relativas a la democracia. Parecen creer que democracia consiste en hacer lo que ellos, individualmente, quieren. Así, las restricciones a la compra de dólares o de objetos suntuarios son manifestadas por ciertos sectores como un ataque a la democracia.

Debieran entender que 'Democracia' es actuar de acuerdo a la VOLUNTAD E INTERESES de las mayorías, respetando los DERECHOS HUMANOS de las minorías. Nada hay en el modelo actual que se aparte de estos principios.

Volviendo al primer párrafo, éste es un modelo que prioriza el empleo de los trabajadores argentinos y por el cual 5 millones de personas tienen trabajo, lo que se refleja en una ocupación que pasó de un 73 a un 93 % en menos de una década. El derecho a comprar todos los dólares que quiera y pueda un argentino, a mi humilde parecer, es insignificante frente a la posibilidad de que pierda el trabajo una sola persona.  

Nos vemos pronto.



Esteban Cámara




sábado, 27 de octubre de 2012

FMI: La renuncia de Peter Doyle

Gracias a Alfredo Zaiat y a Página 12 por poner a nuestra disposición la carta de renuncia del Economista Peter Doyle al FMI


Departamento Europeo, Washington DC, 18 de junio 2012
Al Dr. Shaalan, Decano del Comité Ejecutivo del FMI,
Me dirijo hoy por última vez al Comité Ejecutivo porque abandono el FMI.
En primer lugar quiero expresar formalmente mi más profundo agradecimiento a las autoridades de Suecia, Israel y Dinamarca, con las que he trabajado en el último período, así como con todas con las que he trabajado con anterioridad, por su extraordinaria generosidad conmigo.
Asimismo, quiero aprovechar esta oportunidad para explicar por qué me voy.
Después de veinte años de servicio, me avergüenza toda relación con el FMI.
No solo por su incompetencia ante la crisis global, expuesta solo parcialmente por el informe de la OIA, así como por el informe TSR en relación con el seguimiento previo a la crisis de la Zona Euro. Sino sobre todo porque los problemas sustanciales de esta crisis, como los de otras, fueron identificados mucho antes de que se produjeran, pero fueron negados en el FMI. Dados los largos períodos de gestación y la lentitud en el proceso de toma de decisiones internacionales para hacer frente a esos desafíos globales, era esencial advertir a tiempo y de manera sistemática y continuada sobre estos peligros. En este sentido, el fracaso del FMI a la hora de hacerlo supone un fracaso de primer orden, incluso si esas advertencias no hubieran sido tenidas en cuenta. Las consecuencias implícitas suponen sufrimientos para muchos (y lo peor aún esta por venir), incluyendo Grecia, que la segunda divisa de reserva global esté al borde del precipicio, y que durante los últimos dos años el FMI haya fracasado a la hora de seguir, y jugado un papel meramente reactivo, en los esfuerzos desesperados para salvar al euro en última instancia.
Es más, los factores probables que han causado esos errores en la tarea de vigilancia del FMI (rechazo al riesgo analítico, prioridades bilaterales y prejuicios europeos) se están reforzando a pesar de las iniciativas para corregirlos. Ello es especialmente evidente en lo que se refiere al nombramiento de los directores gerentes, que durante la última década han sido desastrosos a todas luces. Ello afecta incluso a la actual directora gerente porque ni el hecho de ser mujer, ni su integridad ni su impulso de dirigente pueden compensar la ilegitimidad esencial del proceso de selección. En una institución jerárquica como ésta, las consecuencias implícitas de esas designaciones se transmiten en cadena a otros puestos administrativos vía nombramientos, contratos por tiempo definido y planificación de la renovación del personal de dirección, hasta contaminar a la organización en su conjunto, a pesar de todos los esfuerzos para evitarlo. La opción del Comité Ejecutivo es un FMI tullido, limitado en su capacidad de acción por las mismas causas estructurales que han provocado los errores de vigilancia descritos. Ojalá hubiera entendido que así era hace veinte años.
Hay mucha gente buena y sabia en esta institución. Pero el abajo firmante se marcha para siempre. Quizá no quieran perder al resto.
Sinceramente,
Peter Doyle.



Fuente: gina 12

viernes, 26 de octubre de 2012

Ping pong con Macri

¿Un automovilista?: Sebastian Vetel
¿Una actriz?: Betiana Blum
¿Un músico?: María Bethania
¿Un jugador de Boca?: Beto Màrcico
¿Una profesión?: Veterinario
¿Una canción?: Profundo en la veta madre, de Gènesis 
¿Un hospital?: El Bethesda, cerca de Miami
¿Una madera?: Roble, Cedro, Pino, cualquiera con grandes vetas
¿Serie de tv?: Betty, la fea
¿Un periodista?: Beto Casella
¿2015?: Ve tu a saber
¿Una obra de teatro?: Mac Beth
¿Una estrella?: Betelgeuse 
 

jueves, 25 de octubre de 2012

Dos casas de Neruda

Ricardo Eliecer Neftalí Reyes Basoalto vivió en innumerables lugares, pero sólo tres de esas casas estaban replicadas en algún lugar de su corazón: "La Sebastiana", ubicada en lo alto del cerro Florida,  uno de los 42 cerros de Valparaíso, “Isla Negra”, en el Quisco y “La Chascona” de Santiago. 

Tuve la suerte de visitar las dos primeras en febrero de 2010 (dos semanas antes del terremoto).

La Sebastiana, Valparaíso

"Yo

construí la casa. 

La hice primero de aire. 

Luego subí en el aire la bandera 

y la dejé colgada 

del firmamento, de la estrella, de la claridad y de la oscuridad. 

Cemento, hierro, vidrio, 
eran la fábula, 
valían más que el trigo y como el oro, 
había que buscar y que vender, 
y así llegó un camión: 
bajaron sacos 
y más sacos, 
la torre se agarró a la tierra dura 
pero, no basta, dijo el constructor, 
falta cemento, vidrio, fierro, puertas-, 
y no dormí en la noche. 
Pero crecía, 
crecían las ventanas 
y con poco, 
con pegarle al papel y trabajar 
y arremeterle con rodilla y hombro 
iba a crecer hasta llegar a ser, 
hasta poder mirar por la ventana, 
y parecía que con tanto saco 
pudiera tener techo y subiría 
y se agarrara, al fin, de la bandera 
que aún colgaba del cielo sus colores. 
Me dediqué a las puertas más baratas, 
a las que habían muerto 
y habían sido echadas de sus casas, 
puertas sin muro, rotas, 
amontonadas en demoliciones, 
puertas ya sin memoria, 
sin recuerdo de llave, 
y yo dije: 'Venid 
a mi, puertas perdidas: 
os daré casa y muro y mano que golpea, 
oscilaréis de nuevo abriendo el alma, 
custodiaréis el sueño de Matilde 
con vuestras alas que volaron tanto.'
Entonces la pintura 
llegó también lamiendo las paredes, 
las vistió de celeste y de rosado 
para que se pusieran a bailar. 
Así la torre baila, 
cantan las escaleras y las puertas, 
sube la casa hasta tocar el mástil, 
pero falta dinero: 
faltan clavos, 
faltan aldabas, cerraduras, mármol. 
Sin embargo, la casa 
sigue subiendo 
y algo pasa, un latido 
circula en sus arterias: 
es tal vez un serrucho que navega 
como un pez en el agua de los sueños 
o un martillo que pica 
como alevoso cóndor carpintero 
las tablas del pinar que pisaremos. 
Algo pasa y la vida continúa. 
La casa crece y habla, 
se sostiene en sus pies, 
tiene ropa colgada en un andamio, 
y como por el mar la primavera 
nadando como náyade marina 
besa la arena de Valparaíso, 
ya no pensemos más: ésta es la casa: 
ya todo lo que falta será azul, 
lo que ya necesita es florecer. 
Y eso es trabajo de la primavera."


Pablo Neruda – "A La Sebastiana"

Para nuestra fortuna, la administración de la casa-museo dispuso una copia del manuscrito original de este poema sobre el escritorio de Neruda en el cuarto piso de la casa, con correcciones y tachaduras del propio autor y algunos versos abandonados. Es sólo un papel, una copia, pero pulsátil de vida y magia.

Valparaíso (se abrevia, cariñosamente, Valpo y a sus habitantes se les dice 'porteños') es una ciudad de 300.000 habitantes, el primer núcleo urbano colonial en Chile, nunca expresamente fundado. Fue durante siglos el puerto más importante de ese país y aquel por el cual llegaron y salieron las mercaderías desde y hacia la zona central y capitalina. Se caracteriza por casas de pescadores, mayormente humildes y abigarradas, multicolores, que miran al mar como desde un colosal anfiteatro y en las noches enmarcan con millones de puntitos de luz a la zona céntrica (llamada downtown en inglés o "el plan", como dicen los chilenos). 

Vista del Puerto de Valparaíso hacia el norte, desde el cerro Artillería. Foto EC
Contrasta marcadamente con la cosmopolita Santiago (5 millones de habitantes, distante 140 km hacia el oeste, hacia la cordillera), donde el ritmo de vida es acelerado, urbano y comercial, con pretenciones (pos)modernistas.

Es innegable que la historia contemporánea de Valparaíso esta íntimamente ligada a la figura del poeta Pablo Neruda y viceversa. Fue en esta ciudad con ojos al océano Pacífico que el escritor, cansado del bullicio de Santiago, encontró una casa en obra gruesa ubicada en el cerro Florida con una infinita vista al mar, donde pensó que podría "vivir y escribir tranquilo".

"Siento el cansancio de Santiago, quiero hallar en Valparaíso una casa para vivir y escribir tranquilo. Tiene que poseer algunas condiciones. No puede estar ni muy arriba ni muy abajo. Debe ser solitaria, pero no en exceso. Vecinos ojalá invisibles. No deben verse ni escucharse. Original, pero no incómoda. Muy alada, pero firme. Ni muy grande ni muy chica, lejos de todo. Pero con comercio cerca. Además, tiene que ser muy barata. ¿Crees que podré encontrar una casa así en Valparaíso?" Carta de Neruda a su amiga y poeta Sara Vial.

La Sebastiana desde el flanco norte, Foto EC

Sueño de poeta, sueño posible: La casa apareció. Neruda la llamó 'La Sebastiana' en honor a su constructor, Sebastián Collado: un español que, luego de buscar un lugar desde donde pudiera abarcar todo Valparaíso con la mirada, comenzó a edificar esta casa con la intención de vivir en ella cuando sus hijos se casaran. Sebastián falleció. El destino y la búsqueda de Sara Vial – poeta y amiga de Neruda – complotaron para que su próximo dueño fuera el poeta chileno, quien decidió ponerle ese nombre aduciendo que "si bien don Sebastián no hacía versos, era un poeta de la construcción".


El 18 de septiembre de 1961 Neruda la inauguró e invitó a sus amigos a festejar. Desde entonces la habitó por períodos, en especial en la noche de Año Nuevo. 

En un principio, Neruda adquirió los últimos pisos, mientras los dos primeros los adquirió un matrimonio amigo de los Neruda, Francisco Velasco y María Martner. Esta artista original realizó la magnífica chimenea de piedras de Isla Negra. 

El poeta decía que había salido perdiendo: "... me han tocado puras escaleras". Pero no era así: la vista de los pisos superior del mar, la ciudad, y su puerto es portentosa e inspiradora y sin duda influyó positiva y mágicamente en su obra. 

Vista de Valpo desde el comedor de La Sebastiana. Foto EC.
Imagino que más de una vez, el poeta (comunista militante) habrá ascendido hasta La Sebastiana, encaramada al empinado cerro, en el hoy inactivo ascensor "Las monjas". La ciudad cuenta con otros 14 ascensores que auxilian a la gente del rigor de la gravedad. Una frase porteña dice “Cuanto más arriba vives más pobre eres”.

Con la muerte de Neruda, la casa quedó deshabitada por mucho tiempo, pero gracias a la Fundación Pablo Neruda y a la ayuda de Telefónica de España se logró reconstruir la legendaria casa del poeta. Se buscó con exactitud el color de cada pared, la ubicación de los cuadros y objetos de Pablo intentando encontrar el modo y la forma en que sólo Neruda sabía distribuirlos.

Al ingresar a La Sebastiana se logra percibir que no es una casa cualquiera. Cada sala fue pensada y decorada con una intencionalidad que la distingue de otras. La ornamentación, exótica y ecléctica, de marcado gusto por lo oriental y por lo "afro" (continente que el poeta nunca visitó pero por el que sentía una atracción innegable) forma parte de un aguerrido y vital "collage" que la hace única e irrepetible, como lo fue Neruda. 

Fotos tomadas de internet.

En el primer piso, por ejemplo, se observa un caballo de madera traído desde París y una colección de botellas de colores de diferentes formas. En el segundo piso se encuentra el bar, detrás del cual sólo Neruda podía pasar para preparar los tragos a sus amigos, en especial el trago "Coquetelón", una mezcla de cognac, cointreau, jugo de naranja y mucho champagne Cordon Rouge Mumm, de su invención, que estaba presente en todos sus festejos. 

En el cuarto piso se encuentra la que fuera la habitación-estudio del escritor. Junto a la cama de bronce, Neruda instaló veladores y una cómoda de barco. " Navegante de boca" decía ser, porque prefería mirar el mar desde tierra firme a navegar en el océano. Desde allí se logra obtener una impresionante vista panorámica de todo Valparaíso (foto). 

Vista de Valparaíso hacia el oeste, desde el dormitorio-estudio de Neruda. Foto EC
No se puede acceder a la cocina, por ejemplo, manteniendo la prohibición original de Neruda quien decía que el que entraba a una cocina y no lo hacía para trabajar, lo hacía para ... joder (con otro término seguramente). El hizo separar el baño en múltiples estancias, quejoso de los interminables tiempos de Matilde en el aseo.

De visita por Valparaíso, es IMPRESCINDIBLE conocer la casa-museo La Sebastiana, un lugar donde los versos de Neruda parecen grabados a fuego en las paredes, eternos, y la vista naufraga en un azul e infinito horizonte que se adueña de nuestro espíritu desde cada ventana.

Isla Negra, El Quisco (75 km al sur de Valpo)

Una casa-barco en la imaginación de su capitán y dueño. Un barco con cimientos en la tierra. Una “isla” que no es tal, apenas un balcón de cara a la enormidad: “El océano Pacífico se salía del mapa. No había dónde ponerlo. Era tan grande, desordenado y azul que no cabía en ninguna parte. Por eso lo dejaron frente a mi ventana”, Pablo Neruda.

La propiedad fue adquirida a un navegante español en 1938 y bautizada impropiamente "Isla" por el propio Neruda, por el roquerío oscuro batido por la espuma del océano. El lugar se llamaba originalmente Las Gaviotas. El poeta lo rebautizó como Isla Negra por el color de sus roqueríos y quizás porque ahí podía aislarse para escribir. Al regresar de Europa a Chile, en 1937, buscaba un lugar para dedicarse a su Canto General, un gran libro sobre la historia y la naturaleza americana. “La costa salvaje de Isla Negra, con el tumultuoso movimiento oceánico, me permitía entregarme con pasión a la empresa de mi nuevo canto”- anotó en sus memorias.

El mar me pareció mas limpio que la tierra por eso me vine a vivir en la costa de mi patria entre las grandes espumas de Isla Negra”.


Ala sur de la casa de Isla Negra (2010). Foto EC.

Neruda ubicó a sus espaldas en la sala un mascarón de popa de madera con la imagen del pirata Henry Morgan. Allí almorzaba y cenaba, de frente a la puerta y a otro de sus 15 mascarones de proa el “capitán” de esa casa-barco anclada perennemente proa al Pacífico.


Él (“marinero de boca, soy”) nunca olvidaba saludar con la campana de su patio el paso de ningún navío por el mar visible. “Una cortesía que se estila entre capitanes”, aclaraba. Cortesía invariablemente respondida, de ser posible, por los capitanes de la mar.



Un barco de madera (foto) descansa sobre el patio de esta casa. En él solía sentarse el poeta a tomar generosos aperitivos con sus amigos: “Es posible marearse tan bien como en el mar, pero sin sus riesgos”, decía.


La proa de la nave de los aperitivos hacia el pacífico, obviamente. Foto EC.
Muchos tragos, mucha vida. Una enorme colección de extrañas botellas en una casa con un importante bar. Obras de arte de todo el mundo y artículos de cabalgar mapuches.


De http://www.fundacionneruda.org/es/isla-negra/historia

Foto del bar de la casa, tomada desde la ventana oeste. Foto EC.
En el jardín se encuentran enterrados Pablo y Matilde, a pedido de ellos. Sobrecogedor descubrimiento que nos hace caminar lenta, gravemente, alrededor. Neruda quería estar para la eternidad de frente a ese poderoso Pacifico. Y, supongo, habrá querido “sentir” (¡ojalá fuera!) los pasos de los visitantes, alucinados como yo, espero. No pongo una imagen, tal vez por respeto y misterio.


La rosa de los vientos que corona la estructura original, de piedra, es un pez. Adentro, en el bar, una escultura parece replicarla (foto).

Triste y final, no solitario

El 11 de marzo de 1973 fue ametrallado su amigo y presidente socialista de Chile, Salvador Allende, en su despacho del Palacio de la Moneda, Santiago de Chile. Tres años antes Neruda había renunciado a su candidatura para permitir la de Allende, luego victoriosa. El programa socialista que llevó adelante éste, lo hizo sin violencia. tratando de consensuar. Muchos piensan que fue su error.
En El funeral vigilado, Aída Figueroa señala que días después del 11 se produjo el allanamiento de la casa de Isla Negra. Los soldados registraron todo y hasta escarbaron en el jardín en busca de armas. “Pablo estaba mirando todo eso por la ventana y para él, según Matilde, fue especialmente terrible. Era la agresión a su casa, la impresión física de los soldados entrando por todas partes, la visión de la brutalidad absoluta.” 

Finalmente, el 23 de septiembre, Pablo Neruda muere en una clínica de la capital, victima de un cáncer. Según sus conocidos antes de morir repitió dos veces: “¡Los están fusilando, los están fusilando!”. (Wikipedia). ¿Sabría de las atrocidades del estadio Nacional?

Luego, sus casas en Santiago y Valparaíso fueron saqueadas, sus libros incendiados. Los bandidos no robaron nada, el propósito del asalto fue sólo la destrucción vandálica. 

En el funeral en Santiago, en el Cementerio General, los dolientes fueron rodeados de soldados con ametralladoras. No obstante, se escucharon desafiantes gritos de homenaje a él y a Salvador Allende, junto a la entonación de La Internacional.

Recién el 11 de diciembre de 1992, tras un velatorio ceremonial, los restos de Neruda y Matilde Urrutia fueron dispuestos en su casa de Isla Negra.

Me faltó conocer "La Chascona" (llamada así por Neruda en honor a la gracia de Matilde). Razón de más para volver a Chile.







Basado en datos de mi propia visita a Valparaíso, realizada entre el 10 y el 13 de febrero de 2010. y en investigación en internet: Wikipedia, artículo de Marcelo Sola
(http://www.welcomechile.com/valparaiso/casa-museo-pablo-neruda.html, etc. 



Por Esteban Cámara

martes, 23 de octubre de 2012

Otro/s antecedente/s sospechoso/s

El rey de la efedrina, lo llamaban a Mario Segovia, ese hombre que pasó de mozo de café a exportador de bananas, cosa bastante difícil para un país principalmente importador de dichos frutos. Vivía en Fisherton, barrio rosarino de alto perfil adquisitivo, manejaba autos de alta gama como un Rolls Royce Phantom blindado o un Hummer, entre otros muchos. Hace pocos días fue condenado por la justicia federal a 14 años de prisión.


Fue arrestado por fuerzas federales a fines de noviembre de 2008 en la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe, cuando la policía provincial no tenía ni la menor sospecha de su nivel de vida injustificadamente ostentoso ni de sus movimientos de mercadería. El jefe policial a cargo del área de drogas ilícitas era Tongoli.



¿Se acuerdan de la operación de falsa bandera que armaron con una trafic llena de marihuana en enero de este año? Quisieron hacer creer que estaba afectada al Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. Se regodeaba con esto la prensa paga, como El Litoral y el Uno, dando por sentado que la camioneta efectivamente pertenecía a la Nación cuando todo indicaba que era un "armado" y manejando una cantidad impresionante de filtraciones y pruebas falsas que sólo podían provenir de la conducción política o de la misma fuerza policial. Y mal armado: Yo el 17 de enero publiqué en Facebook mis dudas porque una de las "pruebas", una factura de compra de neumáticos de noviembre de 2011, era manifiestamente falsa. Las facturas deben ser presentadas antes de la finalización del año fiscal si quieren ser cobradas. Además de que el vehículo estaba ploteado como si fuera propiedad de Desarrollo Social cuando la cedula verde estaba a nombre de un particular, pero el estado no le pone su nombre a un bien ajeno. ¿Quién  era el jefe policial provincial de aquella opereta?: Tongoli. Enlace a un interesante artículo sobre cómo se armó la operación.


En todas estas operaciones sobrevuela la sombra del ex efectivo de inteligencia policial en la época de la dictadura, el gordo cara de urraca. Él alardeaba de manejar la policía santafesina desde su alto cargo en el Ministerio de Seguridad de Binner. Me pregunto por qué nadie lo nombra todavía.

Para terminar, el abogado de Tongoli se llama Jauchen. ¿No les suena? Es el mismo del ex arzobispo abusador y del tesorero desleal de los tres palos robados al Banco Nación. Hmmmmmm, que lindo.

Y nuestro gobernador "no sabía nada".  Falta que diga: Y dicen que soy aburrido...



Fe de erratas: El nombre del tipo no es Tongoli.
 




Esteban Cámara

lunes, 22 de octubre de 2012

Falacias numéricas

Esta mañana veía por canal 13 de Santa Fe un programa de Rosario en donde se entrevistaba al Gobernador Dr. Bonfatti respecto de la más reciente "Perla de la corona": El narco-jefe policial. Más allá de la actitud servil del periodista, que actuó más como una "claque" del gobernador y como un repetidor y resaltador de sus conceptos que como alguien que quisiera indagar y aclarar el tema, me interesa algo que es mucho más genérico y que tiene que ver con las falacias y los sinsentidos numéricos aplicados a la comunicación. En este sentido quisiera dejar a un lado el hecho de que este gobierno provincial me parece lamentable porque se la pasan hablando de hacer, pero no hacen y se la pasan criticando a los anteriores, pero no corrigen, peor aún, empeoran las falencias y, por último, que se presentan como progresistas (o incluso "socialistas" ....) cuando en realidad expresan el pensamiento de la clase media-alta del centro de Rosario, plagada de discriminación y prejuicios de clase. 

Pensemos, en cambio, que se trata de un gobierno estadual de ... India o Sudáfrica, que se yo y vayamos al galimatías comunicativo.

Se dice que el jefe de policía procesado es el más exitoso de la historia por la cantidad de droga decomisada en su gestión. En realidad, como no se sabe el volumen total que circuló por la provincia, ni se va a saber, la cantidad decomisada no sabemos si impacto o significa nada. El narcotráfico pudo haberse incrementado y la cantidad de droga intervenida por el estado puede ser totalmente insignificante. Incluso, sabemos de muchas operaciones de entrega pactada entre los narcos y la policía (en muchas partes del mundo) o de actuaciones en contra de narcos que no arreglaron o que son bandas enemigas de las que sí son protegidas por la narcopolicía (siempre pensando en india o áfrica, ¿OK, Sola?, yo no soy Maggi, aclaro también). Insisto, la cantidad de droga secuestrada no indica que se hagan bien las cosas (falacia 1).

Otra falacia es decir: Se hicieron más de mil procedimientos por año. El tema es: ¿Cuál fue el resultado de esos procedimientos?, ¿Se desarticularon las redes de tráfico y su coordinación? ¿O se limitaron a meter en cana a pibes con un porrito en el bolsillo, como sospecho? Con una fuerza policial de, pongamos, 60.000 efectivos, podríamos hacer mil procedimientos POR DÍA, o sea a lo pavote y sin que eso nos represente ningún efecto contra el narcotráfico (falacia 2).

O sea, hasta aquí, sólo dos aspectos que deberemos tener muy en claro al escuchar un discurso y que desnudan hasta qué punto se puede mostrar una fronda de números con muy pocos contenidos significativos detrás.


Esteban Cámara
Santa Fe

domingo, 21 de octubre de 2012

Tercer domingo de octubre

Hoy se festeja el día de la madre en Argentina y Bielorrusia, conmemoración que mundialmente se celebra con una gran dispersión, aunque es mayoritaria en el mes de mayo.

Quiero homenajear especialmente en este día a las Madres de Plaza de Mayo quienes son justicieramente consideradas como ejemplo de lucha pacífica y tenaz no sólo por los derechos humanos de sus hijos, desaparecidos, sino por los de todos.

Las Madres de Plaza de Mayo se empezaron a reunir en abril de 1976 para lograr una entrevista con el entonces dictador, hoy encarcelado de por vida como responsable de centenares de desapariciones, torturas, asesinatos, robos, usurpaciones de indentidad y apropiación ilegal de hijos de detenidos y desaparecidos, Jorge Videla. Estando en la Plaza de Mayo, incialmente los viernes, luego cambiado a los jueves, en una de las primeras reuniones los uniformados de la represión les ordenaron circular y ellas comenzaron a marchar alrededor de la pirámide de la Plaza de Mayo, símbolo de la república. Al día de hoy siguen marchando simbolizando el movimiento de una lucha que marcó a fuego la democracia argentina y que no va a detenerse jamás.

Las primeras madres fueron Azucena Villaflor de Vicenti, Berta Braverman, Haydée García Buelas, María Adela Gard de Antokoletz, Julia Gard, María Mercedes Gard y Cándida Gard (4 hermanas), Delicia González, Pepa García de Noia,2 Mirta Baravalle, Kety Neuhaus, Raquel Arcushin, Sra. de Caimi. Luego se sumarían Hebe de Bonafini y muchas más.

Tuvieron desapariciones como la fundadora, Azucena Villaflor de Vincenti, entregada por la infame rata llamada Astiz, asesino de adolescentes indefensas, infiltrado en los organismos de derechos humanos, desaparecedor y torturador de la Esma y, como colofón de una vida contraria a todo lo que es digno y enemigo de su propio pueblo, cobarde entregador de las Islas Georgias sin disparar un sólo tiro en 1982.

Previo al secuestro de Azucena, el grupo de asesinos 3.3.2, de Astiz, había secuestrado a Esther Ballestrino. María Ponce de Bianco, compañeras de ella en las reuniones de la iglesia.


La desaparición de Azucena, de Mary y de Esther, casi nos hizo tambalear a este grupo que recién se armaba. Lo hicieron para liquidarnos, ellos no pensaron que nosotras íbamos a seguir. De esas Madres lo que hay que saber es que se llevaron las tres mejores Madres que teníamos, porque nosotras veníamos todas de no saber nada [...] Azucena venía de una familia peronista muy combativa, que ya había vivido mucha presión la familia Villaflor, ella ya había sido sindicalista, trabajaba en una compañía de telefonía y era del sindicato; Mary Ponce trabajaba en la base de la Iglesia del Tercer Mundo y Esther Balestrino de Careaga era una bioquímica que venía huyendo de Paraguay. Ella vino y nos dijo que se llamaba Teresa [...] era una mujer súperinteligente. Ella siempre me enseñaba muchas cosas, me decía: «Mirá, Hebe, cuando vos vas a una reunión y hay uno con un micrófono, te tenés que dar cuenta que ese es el que va a dirigir la reunión y la va a mandar, porque el micrófono le da el poder, pero vos sabés qué tenés que hacer, aunque sea pararte arriba de una mesa, pero no lo dejes porque vos tenés fuerza para eso» y un día yo la vi a ella en una reunión en Familiares parada arriba de una silla discutiéndole a Cata Guagnini, por el tema del micrófono. [Tiempo después] apareció la hija y ella siguió con las Madres. Nosotras le decíamos que teníamos miedo, porque le decíamos que «si apareció tu hija, ahora qué va a pasar», pero le había quedado el yerno desaparecido. Ella tenía un convencimiento político impresionante: conocía todo, sabía de todo, te explicaba todo."

Especialmente quiero dedicarle este homenaje a una madre, la mía: La Coca, Elsa Leda García, madre de tres hijos, maestra rural durante muchos años, directora de escuela y sindicalista. Coca nos dejó de herencia las dos cosas más valiosas del mundo: La lectura, la capacidad de trabajo y la sinceridad a toda costa. Crecimos carecientes de muchas cosas. Ella, con su magro sueldo de maestra, básico (estafada por los curas de la escuela en donde ella era, de hecho, la Directora doble turno, y de "recibo", la Vice de la mañana) pudo pagar la hipoteca de la casa, mandarnos a la universidad a los tres y sostenernos a los 4, frente al abandono y/o maña leguleya de mi viejo. Durante mucho tiempo no cenábamos, salvo pan y alguna infusión y escuchábamos a Mamá llorar porque el sueldo, injusto, no le alcanzaba para pagar la cuenta del almacén. Es la misma madre que peleó como una leona los casi 5 años que Ana estuvo presa de la dictadura infame, visitando innumerables despachos, viajando a Buenos Aires, a la cárcel de Villa Devoto sin saltearse una sola visita. Rasguñaba monedas de dónde podía, pero iba. Ella fue otra víctima no reconocida de la represión, tanto que, una vez libre Ana, cayó en una profunda depresión de años, con sus defensas sencillamente agotadas por luchar contra tanta barbarie. Ella provenía de una familia "bien" de Santa Fe, del Yatch Club y la escuela religiosa y siempre fue muy sensible a la injusticia, aunque debo reconocer que en algún momento estuvo contaminada por los prejuicios de su clase.

Coca falleció en julio de 2002, tras varios ACV. Habiendo sido casi toda su vida católica, echó al cura de la terapia intensiva, sin miedo a la muerte, fiel al ateismo al que había adherido en sus últimos años, el mismo de sus hijos. Sus últimas palabras fueron, orgullosa: "Son muy alegres mis hijos", luego de rememorar nuestros luminosos y coloridos paseos por las quintas cercanas a casa, con Ana, mis sobrinos, mis hijos y la querida boxer Sol.

Pero más allá de estos ejemplos de lucha social, todas las madres se merecen el homenaje, porque aunque no hubieran luchado por todos, al menos lucharon por uno.




Esteban Cámara

La yegua

Hoy les dejo este brillante anàlisis político - sociológico de José Pablo Feinmann sobre el cuento de David Viñas "La señora muerta" con un paralelismo siempre latente de las yeguas de ayer con las de hoy. Publicado en septiembre en Página 12.

Una vez muerta Eva Perón, el gobierno justicialista emprende los preparativos de su velatorio. Esa muerte había sido señalada en el devenir de la historia nacional con una precisión raramente vista. Tuvo lugar a las 20 y 25 del 26 de julio de 1952. Durante los años que aún le restaron, el gobierno de Perón instauró en ese hito temporal un noticiero que informara al país de sus avatares. El locutor decía: “El noticiero de las 20 y 25, hora en que Eva Perón entró en la inmortalidad”. Los restos de Eva son trasladados al Congreso Nacional y ahí quedan a la espera de la veneración popular, del amor sin límites de los que ella, cariñosamente, llamó sus grasitas. Sólo ella podía llamarlos así. Se forman largas colas para pasar junto a su figura blanca, embalsamada, mirarle la cara breve y dolorosamente –los que en serio la lloraban, que eran la mayoría– y seguir, dar paso a otro, y a otro y a todos los demás, que ya eran multitud. Al anochecer, el tiempo se pone lluvioso, húmedas las calles y barrosas. “Hasta el cielo se ha puesto a llorar”, dice un tango de Troilo. Bueno, algo así. Las luces son escasas. La cola avanza muy lentamente. Es, imposible dudarlo, una ceremonia fúnebre, un adiós que no se quería, un adiós que –casi como todos, aunque tal vez más– es un hueco que nada podrá llenar. Ella era irremplazable.

En este cuadro de dolor popular (que Borges, en su cuento El simulacro, definirá, con clara precisión y desdén de clase, como “el crédulo amor de los arrabales”, frase que marca a fuego, una vez más, la visión de los civilizados sobre el amor de las almas sencillas, intocadas por la cultura, manipulables, el alma del pueblo bárbaro, siempre materia mansa en manos de los demagogos) surge el personaje central del cuento de Viñas, La Señora muerta. Se llama Moure, y no ha ido al sepelio para ver a la “señora muerta”, ni para besar el féretro ni para aguantarse esa llovizna de julio, fría como la muerte que da marco a todo, pero impiadosa con los huesos, penetrándolos hasta el sufrimiento; tanto, como si nunca fuera a irse de ahí. Moure sí, Moure quiere irse de ese lugar macabro. Pero no quiere irse solo. Tuvo una idea ingeniosa, la perfecta idea de un piola de Buenos Aires, ya que no otra cosa es él, Moure, que fue a la cola de los “crédulos de los arrabales” para hacerse un levante, levantarse una de las tantas minas que estarían hartas ya de esperar su turno y bien podrían volver otro día, mañana por ejemplo, o pasado mañana o la semana siguiente, si nadie sabe cuánto va a durar eso. Mientras el público siga llegando, mientras la cola no disminuya, llueva o no llueva, la cosa va a seguir. Se acerca a una mujer y le da conversación. Al poco tiempo pregunta la pregunta cuya respuesta lo puede meter esa noche helada con una mujer en una cama, ardoroso y hasta desbocado. Le pregunta si no está cansada. Ella lo mira, tiene una cara serena, adolorida, pero ya resignada a ese dolor y tal vez a todos los que vengan de aquí en más. Ella no sabe qué decir. Probablemente no se autorice el cansancio, lo sienta indigno, una traición a la muerta, que se murió por no cansarse nunca, por trabajar hasta el último aliento por los pobres. ¿Así le va a pagar? ¿Con el cansancio mezquino de no tolerar una cola que lleva hasta su cara blanca, que ella quiere ver, y quiere que también ella la vea, porque ella, ahora que es inmortal, puede verlo todo, más que cuando vivía, más que cuando no era como es ahora, como Dios, inmortal? Moure se impacienta. “¿Quiere irse?” “Cuando me sienta bien cansada.” “Pero mire que tenemos para rato.” “¿Lo dice en serio?” “Yo siempre hablo en serio.” “¿Y cuánto dice que falta?”

Moure le acerca el dato: “Unas tres horas”. Antes les ha echado una mirada a los de adelante y vio que eran muchos, demasiados, todos amontonados, indescifrables, turbios en medio de esa oscuridad mojada. Para ella, tres horas son muchas. Aunque, agrega, a la gente le gusta esperar. “Esperar algo, cualquier cosa...”

Algunos soldados, con caras de sueño, reparten sopa, un líquido que echa humo y promete calor. Ella no quiere sopa. De chica se la hacían tragar. “Era un asco.” Moure se siente más firme, la victoria es suya. La cosa viene por el lado del hambre. De pronto, ella lo sorprende con una pregunta que no esperaba, brava la pregunta, difícil: “¿A usted le gustaba?” “¿Quién?” “La Señora. ¿Quién va a ser si no?”

La mujer desconoce que a Moure la Señora le importa poco, que no está ahí por la Señora. Que ahora está ahí por ella, y la mira fijo, y le calcula apenas veinticinco años. “Si me la pierdo soy un... era joven”, dice.

Decide avanzar. No aguanta más. Tiene que resolver ese asunto enseguida. Se le ocurre hablarle del sueño. Si lo tiene, él la puede llevar a dormir. “¿Tiene sueño?” “Hambre tengo.” “¿Quiere...?” “Sí.”

Ya está. La saca de la fila. Buscan un taxi. Ella dice que la lleve a algún lugar cercano. Parece que su cansancio suma tanto como sus ganas de comerse algo, de calentarse el estómago. Moure le dice al taxista a dónde quiere ir y también que no conoce mucho la zona, que él lo guíe. El taxista cumple con su tarea. Llegan al primer lugar. En esa época a los hoteles transitorios les decían “muebles”. (Aunque Viñas evita decirlo en su relato. Buscan un “lugar”.) El lugar está cerrado. “A otro”, ordena Moure. Pero la deriva fracasa una y otra vez. Nada está abierto. La mujer empieza a reírse. Le divierte ese largo paseo en busca de nada. De puertas de chapa con candados enormes. Y esos carteles desteñidos que apenas pueden leerse, aunque todos dicen: Cerrado. “¿Los llevo a otro?”, dice el taxista. “Sí –dice Moure–, pronto. Pero pronto, por favor.”

“Y toparon con otro portón, una gran tabla pintada de gris cerrada con un candado, y la risa de esa mujer aumentó mientras Moure pensaba que lo que a ella le correspondía era quedarse en silencio, tomarlo de la mano y tranquilizarlo (...), pero las mujeres se ponen nerviosas y no sirven para nada y por eso son mujeres.”

“¿Todo está cerrado?”, grita, casi, Moure.

El chofer dice que sí y hasta parece asombrado por la ignorancia de su pasajero: ese hombre no sabe nada de nada, nada de lo que sucede en ese día y hace que suceda esto: que todos los hoteles estén cerrados. Sugiere: “En la provincia”. “¿Seguro?” “No, seguro no.”

Y le explica. Cautelosamente le explica. Como si reflexionara. Buscando darle algo de paz, de serenidad: “Hay que aguantarse. Es por la Señora”. “¿Por la muerte de...?” necesitó Moure que le precisaran. “Sí. Sí.” Locamente estalla: “¡Es demasiado por la yegua ésa!”.

Entonces, bruscamente, esa mujer dejó de reírse y empezó a decir que no, con un gesto arisco, no, no, y a buscar la manija de la puerta.

–Ah, no... Eso sí que no –murmuraba hasta que encontró la manija y abrió la puerta–. Eso sí que no se lo permito... –y se bajó.

Se trata de un gran cuento de David Viñas, antiperonista de toda la vida, pero un hombre que siempre tuvo su corazón del lado de los humildes. No es por otro motivo que su narración cala hondo en la conciencia autónoma, lúcida, de esa mujer sencilla. Que dice no, eso sí que no. Que pone un límite. Que afirma su opción libre, su amor no manipulado, no “bárbaro”, por la señora muerta que ese día no pudo ver. Viñas jamás habría escrito una blasfemia como la de Borges. Si algo revela la elección de la mujer ante Moure, decirle no, decirle “eso sí que no se lo permito” es su amor auténtico por la Señora. Su amor, que tal vez sea “el amor de los arrabales”, no es “crédulo”. Este adjetivo lo usa la derecha rancia y despectiva de este país para denigrar las opciones de los humildes. Su amor es tan crédulo que los tiranos lo atrapan con facilidad y lo instrumentan para sus proyectos propios, siempre opuestos a los transparentes valores de la república, de la cultura. Queda planteada una difícil pregunta para las clases poseedoras, los “dueños de la tierra”, como los llamó Viñas en una de sus primeras novelas: ya que ese amor, el de los arrabales, es tan crédulo, tan fácil de manipular, ¿por qué tanto les cuesta apropiárselo? ¿Por qué se lo apropian los tiranos y no los hombres de luces, de cánones y latines, los hombres “de bien”?

Tampoco Moure evita dejar caer sobre Eva Perón el adjetivo con que más se la señalaba en las reuniones oligárquicas o en los casinos de oficiales: yegua. El Diccionario de Salamanca ubica al adjetivo yegua dentro del lenguaje masculino. Significa vulgar. Pero también: “Mujer llamativa o que tiene muy buena figura”. Nadie ignora que una “mujer pública” como era Eva Perón y también una “mujer llamativa” o con muy “buena figura” configura en el imaginario soez de las clases altas la abominada figura de la hetaira. Ajena a la mujer de la burguesía, que pertenece ante todo a su familia, a su hogar, a la crianza de sus hijos. Sin embargo, los seres marginados por la cultura y la jactancia de clase de los dominadores saben dónde poner sus amores. No son crédulos de los arrabales sobre los que las clases altas deban imponer su linaje y conducirlos. Son seres libres, libremente han elegido sus opciones y libremente las defenderán. Si alguien les dice “yeguas” a las mujeres por las que han decidido ser representados, dirán con simpleza, pero para siempre: –Eso sí que no se lo permito.


Fuente:http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-204037-2012-09-23.html



Late en Viñas, intelectual antiperonista pero de sensibilidad popular y progresista, al menos el respeto por la condición de mujer y la comprensiòn por el amor del pueblo. Respecto de esto último, como bien remarca J. P. Feinmann, ese "crédulo amor", según la burguesía, es entregado por el pueblo a los "tiranos" pero ellos, los oligarcas, jamás logran ganárselo. Por algo será.


Hasta pronto.

viernes, 19 de octubre de 2012

Inseguridad y autogobierno policial

Disculpen que me repita pero me parece que se debe insistir en el punto de la relación entre la inseguridad y la fuerza policial frente a las evidencias que surgen día a día de que mi criterio no estaba errado. Ahora se conoce la investigación que lleva al hasta hoy Jefe de Policía de la Provincia de Santa Fe, ya renunciante, implicado en la protección a narcos y proxenetas.
El problema de la inseguridad, claramente, es la policía. En una altísima proporción los casos que se producen cotidianamente indican protección policial a narcotraficantes y tratantes de personas y zonas liberadas para los robos y asesinatos, cuando no integración de las bandas y, fundamentalmente comando por parte de personal policial.
Un dato estadístico importante es que en relación con 5 o 6 años atrás el personal policial de la Provincia de Santa Fe se duplicó o triplicó, al par que a los estamentos policiales se los liberó de la realización de trámites burocráticos como constancias de vecindad y otras certificaciones (de firmas, mayormente). Esto, en vez de producir una merma significativa del delito, más bien parece haberlo potenciado.
Otra hipótesis de la inseguridad la relaciona con la situación social, lo que es fácilmente refutable: En 9 años la pobreza se redujo a un décimo de lo que era y la desocupación a un quinto. Sin embargo, si bien hubo un leve disminuir de los delitos, el mismo no sugiere ni remotamente, que la causa principal de los mismos sea lo socioeconómico.
Otra hipótesis, liga este fracaso contra la delincuencia a la política de derechos humanos. Esto ya lo he refutado en textos anteriores y sería muy tedioso repetir el argumento, en todo caso vean la entrada correspondiente en este mismo blog: Sobre el uso de la tortura para la obtención de información.
Cuando la gente pide "Más policía", en realidad está logrando "Más inseguridad". Esta es la consecuencia de la política adoptada por el gobierno provincial de Santa Fe (tanto de esta gestión socialista como de las anteriores, ligadas al peronismo federal): El autogobierno policial. Fue bastante evidente en la gestión anterior al poner como Subsecretario logístico del entonces nuevo Ministro de Seguridad a un ex policía, integrante del departamento investigaciones desde la anterior dictadura militar (y sospechado de haber actuado en la represión ilegal) y quien se vanagloriaba de ser la verdadera conducción de la fuerza, lo que se verificaba en los hechos y en las opiniones de la oficialidad y de funcionarios civiles vinculados al tema.
El autogobierno policial consiste en que la fuerza se comande a sí misma, al margen del poder político y manteniendo las "cajas" recaudatorias ilegales cuyas fuentes principales son el juego clandestino, la trata de personas (proxenetismo) y la protección policial a la distribución y venta de drogas. Al margen de esto, se sabe también de numerosos casos de chicos de barrios marginales presionados y amenazados para robar a beneficio de los policías.

No es fácil solucionar esto, está claro, va a ser un combate cultural, político y educativo muy importante. Lo principal creo que empieza por desligar la formación de los cuadros policiales de las estructuras ya contaminadas, es decir, la propia policía.
 
Fuente: Página 12 http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-205943-2012-10-19.html
 
Esteban Cámara